Cuando en los años 70-80 los mandamases del momento apostaron por una costa vasca nuclear, con centrales, entre otros puntos, en Deba y en Lemoiz, el PNV apostó fuerte por ese proyecto y Xabier Arzallus, en defensa de lo que mantenía el partido que presidia, transmitió dos ideas fuerza: sin nucleares acabaríamos comiendo berza y solo berza, y alumbrados por una vela. No había alternativa. La otra, que lo nuclear era todo ventajas porque al verter al mar agua más caliente, por efecto del refrigerado, eso influía en la fauna marina y los peces se harían más grandes. Nada de eso ocurrió, pese a que la central nuclear nunca llegó a funcionar y seguimos comiendo de todo y tenemos luz eléctrica. Hemos pasado años y años pagando un recargo en el recibo de la luz por las pérdidas que para Iberduero supuso la paralización de la central nuclear, y ahora aparece el lehendakari para informar de que era un marrón y de que han decidido darle una salida a ese megamonumento ruinoso a la sinrazón y a la imposición. Resulta que ahora los terrenos son de una sociedad pública del Gobierno Vasco y van a poner una piscifactoría para la cría de lenguados, gigantes, que para eso nacerán en la cala Basorda. El proyecto cuenta con label vasco, en concreto está amparado por la Denominación de Origen Protegida EAJ-PNV y buena prueba de ello es que la idea original fue de la entonces consejera Arantza Tapia, actual presidenta de la Fundación Sabino Arana, y no está nada claro de qué va el asunto, pues se habla de una iniciativa pública y privada en la que no se sabe lo que van a aportar los inversores privados, y ya hay críticas de grupos ecologistas. Añadamos que son varias las piscifactorías que han fracasado y que el proyecto exige una gran inversión, que no sabemos quién hará, aunque se habla de que por detrás de los interesados asoma la larga mano de Mercadona. Total, que los terrenos los hemos pagado los consumidores en el recibo de la luz, ahora son del Gobierno Vasco y no se sabe lo que van a invertir los que explotaran el negocio. Alrededor andan muchos peces gordos. Como mocordos.