Arturo Puente
Arturo Puente

Te mereces viajar (si traes euros)

Por mucho que nos desagrade la actitud de los jóvenes y de sus familias, esos chavales no han hecho nada diferente de lo que reclaman las instituciones con sus campañas.

En estos momentos el Gobierno español tiene activa una campaña de ocho millones de euros enfocada a atraer turismo internacional. «You deserve Spain» o «Spanien, du hast es dir verdient» es un mensaje que se puede leer en carteles, autobuses y sobre todo en las redes sociales de Gran Bretaña o Alemania. Tanto la ciudad de Palma como el Govern balear han seguido ese camino y han lanzado sus propias campañas, a 300.000 euros cada una. No son las únicas, prácticamente nadie del sector se ha contenido. Desde el punto de vista económico no puede ser más lógico. La pandemia ha supuesto un golpe casi mortal para todos los destinos turísticos en España. Sobre todo en el Mediterráneo y Canarias, enfocados en esta actividad desde hace décadas y, recientemente, casi como monocultivo. No solo se trataba de recuperarse de la pausa pandémica. Sobre todo había temor de que, en la reapertura mundial, zonas como Mallorca o Barcelona perdieran posiciones ante una competencia internacional cada vez más dura. Muchos destinos en el Mediterráneo oriental y el norte de África vienen comiendo terreno desde hace tiempo. Así que España ha apostado fuerte para no perder comba.

En este contexto han ocurrido los brotes en Baleares. Alerta: la temporada turística puede arruinarse. Así que todo el entramado político y mediático ha tirado de mano dura moralizante. «Irresponsables», «niñatos». «Solo piensan en cogerse una cogorza sin importarles la vida de los demás». Prácticamente parecía que hablaban de delincuentes. Por mucho que nos desagrade la actitud de los jóvenes y de sus familias, convendría mirar el contexto. Al fin y al cabo, esos chavales no han hecho nada diferente de lo que reclaman las instituciones con sus campañas. Bien, en realidad no. Porque aquellos carteles se dirigen a turistas extranjeros, que son los llamados a salvar el sector, no a unos estudiantes de Cádiz. El mensaje es claro: ellos no se merecen viajar porque no traen suficientes euros. Es una posición lícita, pero permitidme que me carcajee cuando tratan de disfrazarlo de no sé qué ética sanitaria.

Bilatu