César Manzanos
César Manzanos

Basta de inacción

No les interesa liberalizar las patentes de las vacunas, ni gravar impuestos a quienes se han enriquecido como vampiros a base de convertir nuestro trabajo en su oro.

Nunca han existido tantos motivos para sublevarnos y detener esta trituradora de personas cuya única obsesión psicopática es superar sus crisis de acumulación de capital. Es hora de iniciar una huelga general indefinida contra la indecencia económica y política en cuyo lodo nos obligan a revolcarnos cada día. Nos restriegan los datos sobre el terrorífico incremento del número de ricos que, cada vez son más ricos, gracias también a la actual «crisis sanitaria» de la que siguen culpando a un murciélago que, a tenor de su poder, debe de ser el primo de Batman. A la vez, nos inyectan el virus del pánico paralizante para que aceptemos la condición de esclavos laborales mostrándonos las cifras que indican el incremento exponencial del desempleo y la pobreza.

Nos hacen creer que los males provienen de nuestra incapacidad de ser responsables y acatar las decisiones de los partidos que sirven a las mismas oligarquías de siempre, culpabilizándonos y sancionándonos por ello. No les interesa liberalizar las patentes de las vacunas, ni gravar impuestos a quienes se han enriquecido como vampiros a base de convertir nuestro trabajo en su oro. Además, para gestionar nuestra ineptitud, se sirven de virólogos, epidemiólogos, vacunólogos, opinólogos..., a quienes antes de comenzar a hablar con sus lenguajes disfrazados de altruismo científico, habríamos de preguntarles: ¿al servicio de qué industria farmacológica, publicitaria, mediática, política o estatal está usted?

Mercantilizan nuestra miseria con remedios mágicos: alimentos adulterados para que ahorremos, medicamentos para cronificar los síntomas de nuestra confusión y cansancio, artilugios tecnológicos para fingir que estamos comunicados. Nos venden la necesidad de aumentar los gastos policiales para ser sancionados por incumplir sus esperpénticas medidas sanitarias y recaudar así más dinero destinado a financiar sus «empresas viables». Por tanto, sobran legitimas razones para iniciar una lucha antiterrorista contra la violencia sistémica que se está cobrando millones de víctimas.

Bilatu