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¿Dónde está Aurora Wiwonska?

 

El 7 de diciembre del 2001 la dominicana Aurora Wiwonska Marmolejos, de 22 años y madre de una niña de año y medio, en un arranque inesperado y a las puertas de un club de la capital dominicana en el que la empresa para la que trabajaba ofrecía una fiesta navideña a sus empleados, se quitó los zapatos y echó a correr por las proximidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Momentos antes había sostenido una...

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Aquellos vientos trajeron estos lodos

 

Cuando allá por los años sesenta la Teología de la Liberación fue abriéndose espacio en el llamado tercer mundo, tuvo el Vaticano la ocasión de redimir sus pecados, la oportunidad de retomar sus cristianos orígenes, y la posibilidad, en consecuencia, de extender el evangelio y multiplicar su nómina de fieles. Pero ni el Vaticano quiso expiar sus culpas, ni le preocupaban las secuelas de su torpeza.

 

Además de la...

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Preparando las "uvas" de fin de año

 

No es que tenga nada contra las uvas de fin de año y el que haya que tragárselas a campanazos pero para este próximo 31 de diciembre en lugar de uvas les propongo juicios, citas maravillosas que aunque tampoco garantizan que nadie en la mesa se vaya a atragantar cuando las oiga (con ese fin se escogen) pueden ayudarnos a empezar el nuevo año de mejor manera.

Antes de proponerte las del cierre de este año te recuerdo las del pasado año que, si...

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La monarquía: una urgente necesidad latinoamericana

 

Siempre me ha movido a sospecha que Europa, tan dada ella a exportar a Latinoamérica sus propias recetas como infalibles, cuando no a exigirlas; tan acostumbrada a trazar sus pautas económicas, sus particulares medidas, sus criterios morales; tan pertinaz en la demanda a otras naciones de sus propios sistemas institucionales y políticos, no haya hecho nunca mención alguna de la oportuna necesidad que tiene el tercer mundo y, especialmente, América...

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Estados Unidos: sus presidentes y su incontinencia

 

 

Al margen de que ningún pueblo tiene la exclusiva de sus defectos ni la franquicia de sus virtudes y de que, en cualquier acento, vamos a encontrar en parecida proporción genios e idiotas, tres rasgos sobresalen en la sociedad estadounidense que, nunca para bien, determinan sus políticas internas y sus relaciones con otros países: la ignorancia que padece esa sociedad en todos lo órdenes; una ingenuidad que no tolera el pensamiento propio y...