Irati Jimenez
Irati Jimenez
Kazetaria eta idazlea

Paternalismo académico

Ya que se nos quieren explicar tantas cosas no estaría mal entendernos un poco. Ojalá más humildad académica en el feminismo universitario.

Hay una vanidad académica profundamente instalada en los estudios de género que siempre me irrita. Una mezcla de paternalismo patriarcal y paternalismo universitario que consiste en pensar que, si en la Academia se acaban de dar cuenta de algo, deben ser los primeros en hacerlo y que se conforma con señalar el machismo con el dedo hoy en una película y mañana en un libro como si no lo viéramos en lugar de preguntarse cómo lo vemos.

Me explico. Hace tiempo me llamaron de un periódico que hacía un reportaje sobre un estudio de la Universidad Pompeu i Fabra que recogía opiniones del alumnado sobre distintas cuestiones relacionadas con el tratamiento del género en los productos audiovisuales. Los investigadores habían llegado a la conclusión de que las alumnas y alumnos eran críticos con la toxicidad romántica de las series y las películas que se producen hoy en día, pero que no por eso dejaban de verlas y podían llegar incluso a disfrutarlas. En el periódico se preguntaban cómo podía ser y por qué las mujeres seguimos consumiendo este tipo de productos, una cuestión problemática pero no del todo impertinente por la que no parece que los investigadores se hubieran interesado. Contesté señalando, en primer lugar, lo obvio, es decir, que los avances hacia narraciones menos patriarcales y más representativas están siendo espectaculares, pero decidimos entre lo que hay, no entre lo que querríamos que hubiera; y en segundo lugar, que las series y las películas son mecanismos emocionales que, si están bien hechos, nos pueden gustar a pesar de sus problemas, entre otras cosas porque, por mucho que se nos infantilice, las mujeres tenemos agencia propia y podemos apreciar algo a distintos niveles.

Pensar lo contrario es no conocernos nada y ya que se nos quieren explicar tantas cosas no estaría mal entendernos un poco. Ojalá más humildad académica en el feminismo universitario y, ya que hablamos de género, un poco de curiosidad por los mecanismos cognitivos, emocionales e intelectuales de las mujeres.

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