Txoli Mateos
Txoli Mateos
Soziologoa

Inhumano

Nos quejamos de que muchos jueces son un claro obstáculo para avanzar en la convivencia, pero quizá también deberíamos reflexionar sobre el significado profundo de la justicia.

Un conocido politólogo afirmaba en este periódico que es inhumano mantener a una persona en la cárcel más de veinte años. El Código Penal español contempla hasta cuarenta años de condena, según el caso. E incluso existe una prisión permanente revisable, al igual que en Francia. La humanidad brilla por su ausencia.

Con el traspaso de competencias sobre la política penitenciaria a manos del Gobierno Vasco, hemos podido leer más de una interesante reflexión sobre el papel que le corresponde a la justicia (y a la cárcel) en el tratamiento del delito. Se ha hablado de justicia restaurativa, que no tiene como objetivo el castigo ejemplar, sino la reeducación y, por lo tanto, la pronta reinserción de la persona presa en la sociedad. Muchos lectores de este periódico podrían hacer una tesis doctoral sobre la crueldad de la cárcel y otra sobre el significado perverso que se le ha dado durante décadas a la reinserción, por lo que todo esto les puede sonar a música celestial. Pero si lo pensamos detenidamente, es un tema realmente espinoso y muy difícil de solucionar cuando las cosas que decimos en un ámbito social las trasladamos a otro. Por ejemplo, reivindicamos que el preso o presa política que ha cumplido las tres cuartas partes de su condena, debería tener acceso a la libertad condicional. Pero nos soliviantamos si un político corrupto, un violador, o cualquier otro delincuente accede a ese mismo derecho. E incluso no nos parece justo que abandone la cárcel una vez haya cumplido su condena, la que le impuso el juez de turno. Despojamos a la persona de sus derechos y no nos damos cuenta de que estamos pidiendo para ella, sin decirlo, una cadena perpetua, justificándola con el dolor de la víctima o con la indignación social. No hay lugar para la reinserción en la sociedad.

Nos quejamos, con toda la razón del mundo, de que muchos jueces son un claro obstáculo para avanzar en la convivencia, pero quizá también deberíamos reflexionar sobre el significado profundo de la justicia porque, casi sin darnos cuenta, corremos el riesgo de volvernos inhumanos.

Bilatu