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Miradores de Ezterengibel: Handiamendi, Gatarre y Handiaga

gara-2018-04-29-Noticia
Las montañas de Ezterengibel, en Nafarroa Beherea, se ubican sobre la cuenca de Donibane Garazi.

Un destino original, para montañeros inquietos y entusiastas buscadores de nuevos, originales e inéditos recorridos, es el escenario que sugerimos y donde se sitúan las montañas de Ezterengibel en Nafarroa Beherea, sobre la cuenca de Donibane Garazi.

Handiamendi, Gatarre y Handiaga son tres montañas de pesadas formas de un largo cordal que componen el macizo Gatarre/ Handiaga. Montañas que se unirán en un recorrido circular que sorprende por su insospechada belleza.

Montes menores por su altura, no por su encanto

Se consideran montes menores por su altura, que no por su encanto. Despejados y herbosos, son fáciles de orientación y además conservan los «aintzinako bideak», sin pinturitas, ni buzones en sus cotas cimeras. Otro aliciente complementario de la excursión son los excelentes miradores hacia todos los rumbos, tanto en la ruta como desde las cimas: Donibane Garazi y su cuenca con Arradoi al NO, Behorlegi al E; Ori al SE; Irau y Okabe al SSE, Errozate a S, Urkulu y Ortzanzurrieta al SSO, Hautza al O, Iparla al ONO... Rigurosos picos, reconocerlos es un caprichoso juego.

Estas montañas están en la orilla derecha del Errobi (Nive), al NE de Esterenzubi, y unen las cuencas del Errobi y Lauribar (Mendive).

Los montañeros saldrán desde la coqueta y bucólica aldea de Caro-Zaro, situada a 3 kms de Donibane Garazi. Por una estrecha carretera de comunicación de los caseríos que siembran la llanura de Garazi, iniciarán la aproximación hacia el inconfundible cordal que desde aquí cierra el horizonte al SE. Las bandas rojiblancas del GR 10-Travesía del Pirineo serán la guía.

Granja Ahado

La primera referencia será la granja Ahado del año 1865 y, poco despuésm se abandonará la pista, que va a Antzile, para continuar ya en terreno de monte. Por un camino que va paralelo a la erreka coloca a los mendizales a pie de monte e iniciarán la ascensión pura. Un precioso camino dirección al Handiamendi, en primer plano del macizo, asciende raudo en los primeros compases ganando altura fácilmente, sobre estrecho camino que en diagonal discurre por la cara norte.

En el primer collado, se sigue el cordal a la derecha hasta la cima, (ida y vuelta), que, además de ser un soberbio belvedere del paisaje citado, es también el mejor punto para observar la espectacular y escarpada montaña del Iramendi, conocida como la de los monolitos y separada del cordal por la profunda garganta de Zuzinate.

El siguiente compás es ir en busca del Gatarre. En el posterior collado Bordes d´Handiague/handiaga (mojón indicador del GR 10) se abandonan las balizas rojiblancas que se dirigen a Esterenzubi y, por pista de altura primero y camino después, por zona de prados, se salva el último desnivel hasta la airosa cumbre del Gatarre.

Gatarre, montaña de dos cumbres

Es una montaña de dos cumbres; la meridional, cercana y rocosa conocida como Handiaga, es la segunda. Entre ambas, a la derecha, se encuentra el dolmen de Buluntza.

Tras pisar Handiaga, el montañero dirigirá sus pasos, perdiendo altura al NW, hacia un pitón rocoso Harchilo, que destaca en el paisaje. Antes de llegar a él, el buen camino deriva a la derecha y en lazos pierde altura hasta la base de otra cota que los coleccionistas de cimas podrán ascender. Es el cercano Borde de Burgista, que guarda un dolmen semi cubierto. Esta preciosa vía camino de Aintzile penetra en un bosquete y alcanza una pista que, tras pasar por los preciosos caseríos Goyenetchea-Jauregui, y Gamberria, acercará rápidamente al montañero a la coqueta localidad de Aintzile, ya en la llanura y a pie de monte.

Al mendizale ya no le quedará más que cerrar el círculo, para lo cual tendrá que regresar a Caro/ Zaro. Una carretera de 2,5 km señalizada puede ser la solución, pero sugerimos ésta otra variante más natural, aunque sea un poco más larga: justo en el cruce con la carretera oficial, a la izquierda y al W nace una pista bajo la cordillera, cementada primero y de tierra después, que va hacia un cercano caserío. Después, tras salvar un repecho, se une al camino de la mañana donde se encuentran las balizas del GR 10. 15 minutos después los mendizales descansarán en Zaro.