2024 ABEN. 15 PANORAMIKA Volver a un lugar en el que no has estado Una de las obras que se pueden ver hasta el próximo 16 de febrero en «Ekoiztu 2024», la exposición que muestra los trabajos de distintas artistas en el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte. (Jagoba Manterola | FOKU) Laura Díez García Habitualmente, en la práctica artística los caminos se van abriendo sumando capas y referentes que poco a poco se van digiriendo para tender posibles puentes y que el público pueda construir los propios. La actualidad es la suma de muchas capas de arqueología, memoria y relatos que nos hacen ser lo que somos. Hasta el 16 de febrero se puede visitar en el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte la exposición “Ekoiztu 2024”, que da visibilidad a los proyectos seleccionados en la convocatoria que lleva este nombre. Estas ayudas apoyan la producción artística de proyectos de investigación que se desarrollan en el marco de Huarte durante 6 meses. En esta ocasión, podemos conocer los trabajos de “Camino a Shakhaur, sin querer, con cuidado”, de Oihane Mcguinness Armendariz; “de cerca, de lejos el sol”, de Maite Redondo Gaztelu; y “N.N Nomen nescio”, de Mireya Martín Larumbe. Durante ese tiempo han estado acompañadas por Alicia G. Hierro, Maider Oleaga y Arantza Santesteban. Maite Redondo crea relatos corales que surgen de experiencias personales y de su desconfianza en las imágenes. Desde una perspectiva antirracista, feminista y ecologista, la artista crea una instalación con una serie de fotos de archivo proyectadas que cuelgan de la sala a modo de banderines, una serie de preguntas que nos invitan a reflexionar. ¿Se podrían derrocar las imágenes como se tumban los monumentos coloniales?¿Qué fantasmas habitan este archivo?¿Qué es un cine que extrae? Mireya Martín experimenta mediante el dibujo la producción de subjetividades y la identidad, busca comunicar sensaciones y percepciones para las cuales las palabras no alcanzan. En sus obras más recientes, la interacción entre la vida y la muerte está muy presente y conecta con temas como la belleza, el deseo y la exuberancia de la naturaleza. La propia artista explica: «Creo en función de cómo me siento y las piezas cambian según los sitios que habito». En la sala encontramos dibujos realizados en tinta negra que recuerdan a esqueletos incompletos y una serie de lo que parecen huesos porosos están incrustados en la pared formando una cruz griega. Oihane Mcguinness trabaja a partir de fotos de un archivo familiar, en concreto de un tío abuelo que era montañero e hizo numerosos viajes. La artista las hace suyas y busca la manera de relacionarse con ellas. El detonante es el deseo de indagar qué podría haber tras ellas: el monte Shakhaur, que da nombre a la propuesta, está en Afganistán y en 1976 fue el primer “sietemil” vasco. Muchas de estas imágenes ocupan el espacio a modo de instalación con partes que quedan a la vista y otras que se ocultan, y perfiles con forma de pico dialogan con ciertos objetos. A Mcguinness le gusta ir al monte y a veces realiza, de manera espontánea, intervenciones en el paisaje, lo registra y, tras examinarlo, busca cómo trabajar. “Ekoiztu 2024” se presenta como un espacio de reflexión sobre la construcción de significados a partir de la investigación, el archivo y la memoria. ¿Cuál es el verdadero final de un proceso artístico, si no es el momento en que este se convierte en una reflexión compartida?