2026 ABU. 02 PANORAMIKA Disidencia como identidad La exposición «Una mirada disidente», que se puede visitar hasta el día 31 de este mes en el Museo Artium de Gasteiz, permite acercarse al legado de Juana Cima. (Iñigo Uriz | FOKU) Iker Fidalgo {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Joseph Beuys fue un artista que durante los años sesenta trabajó en el ámbito de la performance y el arte conceptual. Su vida estuvo marcada por un accidente aéreo durante la Segunda Guerra Mundial que le llevó a estrellarse en Crimea. Nómadas tártaros le salvaron de la congelación envolviendo su cuerpo en fieltro y grasa, una experiencia que marcó todo lo que vino después. Beuys, uno de los artistas más influyentes del siglo pasado, reclamaba difuminar las barreras entre arte y público, pues para Beuys toda persona era artista. A él se le atribuye una famosa declaración en la que aseguraba que el arte es igual a la vida (Arte=vida). Siguiendo estos principios, podemos asegurar que, de alguna manera, el trabajo en arte es un recorrido vital. En muchas ocasiones es inviable separar la actividad diaria de la producción creativa. A veces porque el acto de crear responde a una pulsión, un deseo o una necesidad no del todo racional, pero necesaria. En otras ocasiones, porque el presente, con su incansable avanzar, nos propone nuevos retos ante los que necesitamos responder con la poética del arte para intentar comprender el mundo. La reseña que proponemos hoy plantea un paseo por la vida de una artista de gran prestigio en el contexto de Euskal Herria. Una manera de entender las diferentes fases de un extenso recorrido en el tiempo hasta completar un vistazo general que nos permite entender las dimensiones de toda una vida dedicada a la cultura. “Una mirada disidente” es el título que presenta la exposición dedicada al legado artístico de Juana Cima (Cuba, 1951). A pesar de su origen caribeño, es el contexto vasco al que pertenece desde su etapa formativa. Ya en sus primeras obras, cuestiones como la naturaleza, el ecofeminismo, el género o la identidad aparecen como ingredientes principales. Durante finales de los años setenta y hasta casi final del S.XX, Cima disfruta de popularidad y presencia en circuitos profesionales de nuestro territorio antes de una buscada y consciente desaparición del ámbito expositivo. Hasta el último día de este mes, podemos visitar una muestra que nos detalla diferentes etapas de su camino creativo. Comisariada por Garazi Ansa, la encontraremos en el Museo Artium de Gasteiz. La exposición presenta un elenco de piezas que responden a diferentes periodos. El relato de la muestra nos ayuda a adentrarnos en las primeras piezas que tienen a Bilbo como protagonista. Los diferentes caminos que después ha tomado la artista nos llevan hasta cuestiones más espirituales. Si bien la pintura es la disciplina principal, veremos propuestas escultóricas e instalativas. Aunque la exposición presenta por momentos ciertos altibajos (como la vida, en definitiva), es una experiencia muy recomendable para conocer el gran trabajo de esta creadora.