2026 AZA. 08 LITERATURA Reinterpretar la leyenda GARA (GARA) Kepa ARBIZU {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Convertida la novela histórica, sobre todo de un tiempo a esta parte, con demasiada frecuencia en artefactos de grandes dimensiones destinados casi exclusivamente a amenizar los viajes de largo recorrido o las dilatadas sesiones de espera, el caso de Éric Vuillard representa justo lo opuesto. Sus libros, de formato habitualmente reducido, evocan épocas pasadas sin aspiraciones escapistas; al contrario, pretenden traducir, a través de un acento crítico, nuestro presente. Ese es el cometido precisamente adjudicado a Billy el Niño, icónico personaje al que el autor pretende exonerar de su condena expresada bajo la vestimenta de arquetipo vandálico. Reconstruyendo, o quizás sea más exacto decir deconstruyendo, una biografía interesadamente erigida sobre una maniquea fábula de buenos y malos, la revelación del contexto social y los determinantes que hicieron de ese joven huérfano una leyenda de la delincuencia oficia como itinerario de estas páginas. La pronta compañía del revólver suponía la primera vez que ese paria dejaba de ser un anónimo excluido más, una naturaleza fugitiva que lograba inaugurar la sensación de que sus pasos, aunque con un destino igualmente errático, eran acompañados y respetados por sus secuaces. Con ese traqueteo casi telegráfico pero pasional que caracteriza al escritor, lo que emplaza su estilo a medio camino entre el ensayo y la declamación política, sus constantes vaivenes temporales entre manuscritos enmohecidos y la realidad actual acaban por configurar, mientras descorremos episodios de la vida del mediático cuatrero, el nacimiento y la condición innata de Estados Unidos. Una nación surgida entre el polvo de los caballos recorriendo el Lejano Oeste y los tiroteos entre indios y vaqueros y que todavía hoy, como en ese tramontano calendario, escribe desde los ranchos potentados y las oficinas del sheriff una ley manchada por el oprobio y la discriminación. “Los desesperados” brama visceral, incluso se retuerce irónico, pero sobre todo transmite un verbo encendido y vehemente que parece humear al salir despedido del tambor de un revólver. Una obra que tras la recomposición de la mitología creada entorno a quien, desamparado desde la cuna, mutó en delincuente, sin embargo, esconde, lo más importante, un ajusticiamiento global a los espurios intereses escondidos tras las versiones oficiales, las mismas que alejan por sistema a los desposeídos de sus relatos y solo les conmina a protagonizarlos para encarnar el papel de villano. La búsqueda del contexto social y los determinantes que hicieron de Billy el Niño una leyenda de la delincuencia oficia como itinerario de estas páginas