2015 UZT. 19 SORBURUA Mildiu de los tomates TERESA MOLERES {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} E l cultivo de tomates tiene sus problemas. Antes de nada, hay que aprender a diferenciar la falta de elementos nutritivos que provoca carencia o clorosis y la falta de agua que deja acartonadas las hojas y provoca la caída de los tomates. Luego, según avanza la estación, los enemigos aumentan. Cuando los tomates alcanzan unos 5 cms de diámetro y comienzan a cambiar de color, los enemigos aumentan. El mildiu, una enfermedad criptogámica, es el enemigo número uno de los tomates. Los primeros síntomas pueden pasar desapercibidos: manchas amarillas; después, negras, sobre todo en los bordes de las hojas viejas. A partir de estas manchas, la infección forma esporas que infectarán toda la planta, ennegreciendo hojas, ramas, flores y frutos ya formados. Normalmente, aparece cuando la temperatura es inferior a 18º asociada a humedad alta. Si el ataque es fuerte, la planta no sobrevive y sus frutos no son aptos para el consumo. El mildiu es muy contagioso, por lo que hay que comenzar el tratamiento en cuanto se detecta. Primero, regar para humedecer la tierra. Luego, pulverizar con una solución de azufre cada 15 días. Suspender el tratamiento 15 días antes de cosechar, y lavar los tomates. Estos tratamientos, al igual que los purines vegetales, son peligrosos si se ingieren. El próximo año, evitar el cultivo de solanáceas, tomates, berenjenas y patatas, en el mismo lugar. Contamos, además, con un tratamiento biológico casero que es también preventivo. Prepararemos un extracto de equisetum o cola de caballo, rico en silicio, que refuerza la planta. Se prepara cubriendo con agua, hojas y tallos frescos. Macerar de 3 a 4 días hasta su descomposición. Una vez filtrado, se conservará toda la temporada en un recipiente de cristal o plástico en un lugar fresco y sin luz. Este extracto hay que diluirlo a razón de 4 volúmenes de agua por uno de extracto. Pulverizar todas las plantas; en las hojas, debe llegar tanto al haz como al envés. La menor parte olvidada puede ser un foco de infección. Un último consejo para ayudar a los tomates en su crecimiento y fortalecerlos contra sus depredadores. A la hora de plantar, colocar en el fondo del hoyo de plantación una capa de ortigas picadas, ricas en azote (Nitrógeno).