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MUNDUARI BEGIRADA

El arte del reciclaje «Made in Brasil» de los hermanos Campana


Nadie pensó antes en un butacón fabricado con osos de peluche o en cientos de metros de cuerda entramada para crear una silla hasta que Humberto y Fernando irrumpieron en el diseño con su propuesta original y desafiante, que grita al mundo «esto es Brasil». Son los hermanos Campana y han creado su propio universo de objetos impensables.

La luz inunda el taller de estos creadores mundialmente reconocidos en un céntrico barrio de Sao Paulo, ciudad enorme y caótica que los inspira tanto como otros paisajes brasileños. Son dos amplias naves donde una docena de artesanos, costureras, arquitectos y asistentes cosen trozos de cuero, cepillan piel de carnero, ajustan detalles de un mueble o manejan el ordenador.

«Esto es un laboratorio. Estamos siempre buscando nuevas formas de expresión», describe Humberto, que, a sus 63 años, es el mayor de los hermanos.

Un rasgo fundamental del trabajo de esta dupla es el uso de materiales y objetos que, arrancados de su función tradicional, son reutilizados para dar vida a muebles extravagantes como una butaca de muñecas de trapo superpuestas, un sofá de cartón, una silla confeccionada con plástico para embalajes o una cama engullida por largas fibras naturales.

El de ellos es un «diseño de emergencia, espontáneo» que representa un «saber hacer» brasileño, dice el hermano más joven, Fernando, de 55 años. Es un proceso de creación que imita «la improvisación de un lugar de abrigo, de cómo las personas construyen sus casas a partir de objetos encontrados en la calle».

«Lo que el diseño brasileño puede entregar al mundo es la improvisación, pero bien hecha, donde trasladas el material de una función a otra y le confieres a eso un uso cotidiano efectivo», profundiza Fernando. Los Campana huyen de convenciones como que «todo tiene que ser de cierta manera, ergonómico, funcional, blanco o negro, rígido», señala Humberto, refiriéndose a grandes escuelas de diseño como la italiana o escandinava. «Yo dije no, Brasil no es eso. Brasil tiene riqueza cultural, es un país muy grande, un país joven, es mucho más que líneas rectas; aquí las ciudades se rinden a la naturaleza», sostiene.

 

Los Campana han exhibido sus piezas por todo el planeta y éstas forman parte de las colecciones de grandes museos como el MoMA de Nueva York, el Pompidou de París o el Vitra Design à Weil am Rhein alemán.

Juntos han experimentado en moda, diseño de interiores, arquitectura y paisajismo. Y venden sus muebles a través de las tiendas más exclusivas.

Incómodos e inconformistas. Humberto estudió derecho y Fernando arquitectura, pero se unieron en 1983 cuando el primero ya había dejado las leyes para fabricar pequeños objetos. Su primera exposición llegó en 1989 y se llamó “Incómodos”. «No queríamos fórmulas fáciles, pero afirmar que somos ‘radicales’ es muy pesado, es mejor decir que somos inconformistas», explica Fernando.

1993 marcó un hito en su carrera con su famosa poltrona vermelha que les abrió todas las puertas. «Esa silla es nuestro homenaje al caos», concluyen.