7K - zazpika astekaria
LITERATURA

Sobrevivir a la memoria


No deja de ser un rasgo original y sumamente identificativo que la bibliografía de esta autora japonesa afincada en Canadá se agrupe a través de pentalogías. Un formato especialmente eficiente a la hora de encapsular la morfología de un grupo familiar, facilitando a las narraciones episódicas de cada uno de sus miembros participar en la construcción de un puzzle global. En este caso, ese retrato coral corresponde a la saga Niré, apellido donado al título original de una cuarta novela que, aunque focalizada en la historia del hijo mediano, Nobuki, el desarrollo de su propio semblante, contextualizado en torno al nacimiento de su tercer vástago, revelará interioridades y secretos que competen al árbol genealógico colectivo.

Una doble ruta vehiculizada por el descubrimiento de un escondido dietario realizado por su madre durante los primeros síntomas de Alzheimer, refugio para unos hechos predestinados a ser absorbidos por la bruma del olvido. Rescate inesperado de capítulos que se revelan como silenciados y que además fracturan la legitimidad de los constantes intentos por validar y extender la imposición de dogmas tradicionales. Una lucha entre lo ancestral y contemporáneo dirimida en un álbum fotográfico que a su vez oficia de espejo para toda una sociedad japonesa.

Paradójicamente, esa pérdida de la memoria, que avanza estilísticamente con pasos cortos y casi hieráticos que, sin embargo, acumulan en su paulatino avance un alcance emotivo, sirve para inaugurar un diálogo de mayor sinceridad alejado de condicionantes y consideraciones heredadas. Empezar de cero, en esta ocasión empujada por el trauma médico, supone reescribir con mayor empatía la historia familiar.

Con un elegante -y casi imperceptible si no se asume el ejercicio de traducir silencios y gestos- despliegue de trayectos paralelos y simbólicos, son diversos los estamentos que se interrogan sobre su conservación clásica y el destino presente. Si no hay duda sobre el protagonismo asumido por la naturaleza de la estirpe, el libro se vuelve especialmente sensible y enriquecedor, pese a su dramático contenido, en su aportación a un entendimiento humano desprovisto de roles y apariencias. Y es que a la hora de valorar aquello que es esencial en nuestra definición y relación con los demás, el cerebro, incluso en sus momentos de colapso, nos ofrece una valiosa enseñanza, ya que los recuerdos llamados a sobreponerse a cualquier envite no son los vividos, sino los verdaderamente sentidos.