2026 MAI. 24 MÚSICA Angelo De Augustine Gotzon Uribe {{^data.noClicksRemaining}} Artikulu hau irakurtzeko erregistratu doan edo harpidetu Dagoeneko erregistratuta edo harpideduna? Saioa hasi ERREGISTRATU IRAKURTZEKO {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Klikik gabe gelditu zara Harpidetu {{/data.noClicksRemaining}} Hay artistas que necesitan gritar para ser escuchados y otros, como Angelo De Augustine, que han descubierto que el silencio es el amplificador más potente. El músico californiano, conocido por poseer una de las voces más etéreas y singulares del folk contemporáneo, presenta en este 2026 su nueva referencia discográfica, “Angel in Plainclothes”. Bajo el amparo del prestigioso sello Asthmatic Kitty Records, este álbum no solo es una colección de canciones, sino una invitación a detener el tiempo en una época, esta, de ruido incesante. La trayectoria de De Augustine es la de un ermitaño sonoro. Criado en Thousand Oaks, California, su carrera ha estado marcada por una búsqueda casi mística de la pureza acústica. Tras el éxito de “Tomb” (2019) y su aclamada colaboración con Sufjan Stevens en “A Beginner’s Mind” (2021), Angelo ha pasado los últimos años refugiado en su entorno natural, perfeccionando un estilo que evoca la fragilidad de Nick Drake y la lucidez melódica de Elliott Smith. En “Angel in Plainclothes”, De Augustine parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre su pasado de grabaciones domésticas y una sofisticación técnica que, paradójicamente, busca sonar más íntima que nunca. El título del álbum funciona como una metáfora de su propia presencia en la industria: una figura de gran talento que prefiere camuflarse en la cotidianidad y la sencillez. Fiel a su mitología personal, resultan llamativos los detalles sobre el proceso de creación. Gran parte del álbum fue grabado por el propio Angelo utilizando un magnetófono de cinta ReVox de los años setenta. Buscando una reverberación natural que no pudiera ser replicada por software, De Augustine instaló su equipo en el baño de su casa aprovechando la acústica de los azulejos para dotar a su voz de esa cualidad fantasmal y cercana que es ya su marca registrada. A diferencia de sus trabajos anteriores, donde los arreglos eran mínimos, en “Angel in Plainclothes” se percibe una tímida apertura hacia nuevos instrumentos. Aunque la guitarra acústica y el piano siguen siendo el esqueleto de las composiciones, se han añadido capas sutiles, arreglos de cuerda minimalistas y, en ciertos pasajes, el sonido del viento filtrándose por las ventanas del estudio improvisado. “The Many and the Few”, el sencillo principal, es una meditación sobre la soledad en la era digital, donde la voz de Angelo alcanza falsetes que desafían la gravedad. “Golden Hour”, pieza que cierra el álbum, captura ese instante exacto del atardecer californiano, transformando la luz en sonido a través de un piano de pared ligeramente desafinado que aporta una nostalgia orgánica. Con “Angel in Plainclothes”, Angelo De Augustine confirma que no hace falta subir el volumen para conmover. Su música sigue siendo un refugio, un lugar seguro. Su sello ha cuidado cada detalle del lanzamiento físico. La edición en vinilo se presenta en un gramaje especial con un diseño de carpeta que incluye ilustraciones realizadas por el propio Angelo. Jeremychanphotography | Getty Images Softcult Las gemelas canadienses Phoenix y Mercedes Arn-Horn -en la imagen- consolidan su posición como las arquitectas del “grunge-gaze” contemporáneo con su nuevo trabajo. Tras irrumpir con fuerza desde Kitchener, Ontario, y cautivar a la crítica con su ética de hazlo tú mismo heredada del movimiento Riot Grrrl, el dúo presenta una obra que expande su universo sónico hacia territorios más densos y reflexivos. El disco, producido y mezclado íntegramente por Phoenix en su estudio casero, es un testimonio de autonomía creativa. En él, las guitarras bañadas en reverb y las armonías vocales etéreas envuelven un mensaje contundente sobre la salud mental y la justicia social. Un álbum de interés para los amantes de las texturas envolventes y el pop con conciencia.