Beñat Zaldua
Barcelona
Elkarrizketa
Arcadi Oliveres
Economista y presidente de Justicia i Pau

«Hoy por hoy, sin que Grecia haya dado el paso previo, no creo que haya un corralito»

El economista y presidente de Justicia i Pau, Arcadi Oliveres, se ha convertido en una de las voces críticas más escuchadas desde que comenzó la crisis. No cree que vaya a suceder un corralito, al menos de momento, pero no duda en señalar a los responsables de la situación actual.

Arcadi Oliveres, en una reciente conferencia en Bilbo (Marisol RAMIREZ/ARGAZKI PRESS)
Arcadi Oliveres, en una reciente conferencia en Bilbo (Marisol RAMIREZ/ARGAZKI PRESS)

¿Cree posible que se dé un corralito en las próximas semanas o meses?

En este momento no lo creo. Es algo que podría acabar originándose si, como pasó en Argentina antes del corralito, cuando se esperaba una devaluación del peso respecto al dólar, el miedo se generaliza y se extiende. Pero aquí –sin asegurar que la cosa no pueda cambiar a medio-largo plazo–, hoy por hoy y sin que Grecia haya dado el paso previo que nos afectaría, no creo que haya un corralito. Es mi impresión.

¿Puede explicar brevemente qué es un corralito?

Es difícil de explicar, porque pueden existir diferentes modelos. Lo que sí te puedo explicar es lo que pasó en Argentina. Ante el miedo por la devaluación del peso, la gente adinerada, sabedora de que se perdería la paridad entre el el peso y el dólar, sacó los pesos que tenía, los convirtió a dólares y se los llevó a paraísos fiscales, especialmente a Panamá. Eso hizo que los bancos argentinos se quedaran sin capital, lo que empujó al Gobierno a decretar que solo se podría sacar del banco una pequeña cantidad cada semana. Los ricos ya habían sacado su dinero, por lo que los afectados fueron los currantes que no tenían más ingresos que los del salario y que se vieron afectados por la decisión de los bancos, perdiendo mucha gente parte de sus ahorros.

Después de cinco años de crisis, ¿Cómo hemos llegado a este extremo en el que un corralito o un rescate parecen casi insalvables?

Hombre, es que los diferentes gobiernos, empezando por Zapatero y sobre todo Rajoy, han tomado las peores medidas que se podían tomar en una situación de crisis. Han hecho una ley de reforma laboral que lo único que ha hecho es facilitar el despido y no han querido en ningún momento distribuir el trabajo entre la gente, que sería la única solución efectiva. Por otro lado, tampoco han perseguido el fraude fiscal, sino que lo han mejorado a base de premiar a aquellos que son fraudulentos, dejando claro que en cualquier momento puede hacerse una amnistía fiscal. Con todo eso, junto al hecho de reducir cualquier tipo de gasto social, no reactivarán nunca la enconomía; es justo lo contrario de lo que marcaría el camino keynesiano para luchar contra las situaciones de crisis.

¿A quién hay que apuntar con el dedo?

Hay escalas de responsabilidad. Una parte de responsabilidad corresponde a esta filosofía del capitalismo neoliberal que pretende la no intervención del Estado en la economía, cuando en momentos como estos, como ya lo dijo Keynes, es imprescindible la participación del Estado. Esta responsabilidad se concreta en las instancias políticas y económicas internacionales. En nuestro caso, se concreta sobre todo en aquellas políticas que dirige Alemania en Europa y que sigue al pie de la letra el Banco Central Europeo, que comparte con Alemania la obsesión por no tener ningún tipo de inflación, por eso vigilan tanto el déficit y las cuentas públicas. De esta manera eliminan las herramientas que podrían servir para compensar el ciclo económico. El tercer grado de responsabilidad radica en que Rajoy y De Guindos siguen a rajatabla las directrices de todos los anteriores. Otro gran nivel de responsabilidad es el de los bancos, que han estado rescatados y que, además de repartirse beneficios, no dan crédito a la gente, sino que, con los dineros que se les han dado, realizan inversiones especulativas en la economía global.