
La política no es matemática, así que dudo mucho de ese papel determinante de UPyD. De hecho, me atrevo a avanzar que cuando el voto de Maneiro sea noticia, no lo será del gusto de sus electores.
En la política vasca hay tres ejes. Uno, el tradicional de derecha e izquierda. Otro, el de nacionalistas vascos y nacionalistas españoles. Y un tercero entre quienes creen en la solución democrática del conflicto y estuvieron en Aiete, y quienes lo fían todo a la fuerza bruta del Estado.
UPyD es un partido extremadamente unionista y bruto. Sin embargo, en todo lo referido a la cuestión nacional y a la normalización, su posición en el Parlamento es, por individual, del todo irrelevante. Es decir, en aquello que más define al elector de UPyD, lo que vote Maneiro importa bien poco.
En el eje izquierda-derecha, el programa de UPyD se mueve entre un cierto liberalismo antisistema, donde no va a encontrar apoyos, y algunos toques progresistas. Así que cuando Maneiro sea noticia por haberse sumado a ganar alguna votación, lo será por coincidir con EH Bildu, lo que es difícil saber cómo sentará a su electorado.
Claro que puede hacer como en el Congreso, donde votan contra todo lo que propone Amaiur. Entonces sí que ese escaño quedaría reducido a la condición de sonajero.

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