
Tres jornadas consecutivas de disturbios en Sants han fijado la atención mediática en este barrio de Barcelona, donde se situaba el Centre Social Autogestionado Can Vies, cuyo desalojo y posterior derribo han generado esta ola de protestas.
Esta tarte, una multitud de personas se ha dado cita en Sants, donde han confluido varias movilizaciones convocadas en diferentes zonas de Barcelona.
Los manifestantes portan cacerolas y utensilios para expresar su protesta por el desalojo y el derribo del edificio autogestionado.
La manifestación ha partido desde la plaza de Sants y pretendía llegar a la Sede del Distrito, aunque un fuerte dispositivo policial lo ha impedido. En ese momento, han instado a los manifestantes a disolverse y, posteriormente, han comenzado las cargas policiales.
Parte de los participantes en la protesta han respondido cruzando contenedores y prendiéndoles fuego.
La agencia Efe afirma que una persona ha sido detenida, aunque la cifra se eleva según la fuente. El diario Ara, por ejemplo, asegura que hay una decena de detenidos.
En una cincuentena de ciudades y municipios de Catalunya se han convocado, además, concentraciones de apoyo a Can Vies.
Al mediodía, el Centro Social y la Assemblea del Barri de Sants (ABS) han comparecido ante la prensa al lado del edificio derruido de Can Vies, donde todavía es visible la excavadora incendiada ayer. El activista de Can Vies Pau Guerra ha denunciado la violencia policial empleada por los Mossos d'Esquadra, cuya actuación dejó ayer numerosos heridos que tuvieron que ser atendidos por los servicios médicos.
Guerra ha señalado además que el principal acto de violencia ocurrido estos días en Sants ha sido el desalojo y derribo de Can Vies, edificio del siglo XIX convertido en un referente de cultura popular alternativa desde hace 17 años. Asimismo, ha agradecido las muestras de apoyo y solidaridad recibidas y ha reclamado la puesta en libertad sin cargos de los seis detenidos ayer.
Por su parte, el miembro de la ABS Ferran Aguiló ha recordado que el Ayuntamiento tenía muy fácil evitar los disturbios, ya que se tenía que limitar «a no desalojar y derribar Can Vies». «Sobre todo cuando no tienen nada planificado en este solar», ha añadido. Por todo ello, Aguiló ha reclamado la dimisión tanto del alcalde, Xavier Trias, como del concejal del Distrito, Jordi Martí.
Precisamente ha sido el propio Trias el que ha comparecido hoy para condenar los disturbios de ayer a la noche, que ha calificado de «inadmisibles». Pese a ello, se ha mostrado abierto al diálogo y la negociación con las entidades de Can Vies, algo que no ha hecho más que aumentar la indignación de los activistas: «¿Negociar sobre qué?», ha preguntado Guerra señalando con el dedo el montón de escombros al que el Ayuntamiento ha reducido el edificio de Can Vies.
«Síntoma de profundo malestar»
Quien también se ha pronunciado hoy es la potente e influyente Federació d'Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona (FAVB), que en un comunicado ha advertido de que «Govern y Ayuntamiento se equivocarían si leyesen los hechos de ayer superficialmente, como si solo se tratase de la expresión radicalizada del descontento de determinados colectivos». «Y todavía más si lo quisiesen entender como un problema de ordén publico», añade el comunicado, en el que se remarca que «el mapa de estas manifestaciones se parece demasiado a la geografía de las desigualdades y las injusticias que están rompiendo Barcelona».
La FAVB continúa señalando que no serán ellos, «partidarios de acciones reivindicativas democráticas, pacíficas y masivas, quienes alimenten ninguna acción agresiva», pero puntualiza que «desgraciadamente, es el Departamento de Interior el que ha traspasado demasiadas veces las líneas rojas, con las pelotas de goma, con la muerte de Juan Andrés Benítez o en Sants mismo estos días».
El comunicado concluye pidiendo «gestos» a la Administración pública y advierte de que «si ante los primeros síntomas de conflictividad, las administraciones dimiten de sus responsabilidades y se remiten a la fuerza, Barcelona se convertirá ingobernable».

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