NAIZ

Un menor y una mujer heridos al chocar sus trineos en Ibañeta

Dos menores han resultado heridos, uno de ellos con pronóstico reservado, al colisionar los trineos con los que se deslizaban por una ladera nevada en el alto de Ibañeta. Uno de los menores, un varón de 13 años, ha perdido el conocimiento al sufrir un golpe en la cabeza.

Así se encontraba la carretera el pasado lunes. (Jagoba MANTEROLA / ARGAZKI PRESS)
Así se encontraba la carretera el pasado lunes. (Jagoba MANTEROLA / ARGAZKI PRESS)

Dos menores han resultado heridos, uno de ellos con pronóstico reservado,tras una colisión entres sus trineos cuandos se encontraban disfrutando de lanieve en el puerto de Ibañeta. Uno de ello, de 13 años, ha sufrido una pérdida momentánea del conocimiento al recibir un golpe en la cabeza.

La N-113 abierta tras una semana cerrada por inundaciones

Después de una semana cortada debido a las inundaciones del fin de semana pasado, la N-113 ha vuelto a ser abierta a la altura de Castejón. El desbordamiento del Ebro, que no es una novedad, provocó el corte de dicha carretera entre los kilómetros 75 y 77.

Por otro lado, aunque el temporal ha comenzado a remitir y la mayoría de las carreteras han empezado a recobrar la normalidad, todavía continúan cerradas varias vías secundarias del norte de la Comunidad foral debido a la nieve y al riesgo de aludes.

Por riesgo de aludes se encuentran cerrados el puerto de Urkiaga y el de Belagua. Asimismo, se encuentran también cerradas la NA-140 entre Auritz e Izaba, la NA-2012 entre Otsagabia e Irati y la NA-2000 entre Izaba y Zuriza. Igualmente, las cadenas son necesarias para transitar por la NA-176 Garde-Anso, desde el kilómetro 7.

En Araba permanecen cerrados al tráfico por nieve los puertos de Zaldiaran, Orduña y Herrera, mientras que en el de Kurtzeta es necesario el uso de cadenas.

Gasteiz trabaja en la retirada de nieve

Los Bomberos de Gasteiz se están centrando en retirar la nieve acumulada en tejados y aleros de la capital gasteiztarra. La importante cantidad de nieve concentrada en los tejados ha provocado que en muchos edificios ésta se desplace en forma de placas hacia las cornisas formando viseras que corren el peligro de desplomarse sobre la calzada.