Agustín GOIKOETXEA
BILBO

EH Bildu pide que se valoren las pérdidas de Alonsotegi Eraikiz

EH Bildu instó ayer a que se elabore un informe pericial para valorar el perjuicio económico que ha generado al municipio la asunción de activos y pasivos de Alonsotegi Eraikiz. La coalición considera que es urgente conocerlo para defender los intereses públicos.

Cuál es la situación económica real del Ayuntamiento de Alonsotegi. Se estima que la deuda ronda los 8,5 millones de euros, aunque distintos datos que van transcendiendo no hacen sino acrecentar las dudas al respecto.

El informe preliminar del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP) sobre la actividad de Alonsotegi Eraikiz no ha hecho sino certificar una gestión repleta de irregularidades en la sociedad urbanística. En abril de 2011, poco antes de la disolución de la entidad, la interventora municipal advirtió que se desconocía «la totalidad de acuerdos/convenios/contratos» que pudiera haber suscrito con terceros, así como las obligaciones que de ellos se pudieran derivar.

Entonces, se apuntó a que la deuda que iba a asumir el Consistorio era de 4,1 millones de euros y se supo después que Alonsotegi Eraikiz gastó 7,3 millones sin justificar. Los informes de intervención insistieron en la dudosa legalidad de la decisión que adoptó la mayoría del PNV, alertando de «las consecuencias jurídicas y económicas». El TVCP en sus primeras conclusiones avala esa tesis, y hechos como que en 2006 se llegase a pagar dos veces por unos trabajos a la constructora Pavimentos de Bizkaia SA (Pabisa), por importe de 165.107,05 euros, no ha hecho sino aumentar la incertidumbre.

La mayoría de los vecinos de esta localidad con 2.827 personas censadas están preocupados. En ese contexto, EH Bildu presentó ayer una moción para su debate en el próximo pleno en la que solicita que se elabore un informe pericial que valore el perjuicio económico que ha supuesto para el municipio la asunción de los activos y los pasivos de Alonsotegi Eraikiz.

La coalición argumenta que ya pocos dudan de la veracidad de las denuncias que llevan años realizando. Los soberanistas insisten en que las gestiones de anteriores gobiernos municipales, siempre en manos jeltzales, «han supuesto un perjuicio económico claro y evidente a nuestro pueblo».

Citan, por ejemplo, el intento del actual alcalde, Joseba Urbieta, de endosar las cargas de urbanización de la plaza Madinabeitia a los vecinos de Errota Bidean, a los propietarios que aún no se les ha pagado por sus terrenos, y la propia situación de las arcas municipales.

«Imprescindible» cifrarlo

EH Bildu considera «imprescindible» que el Ayuntamiento cuantifique cuál ha sido el impacto real de la disolución de la sociedad urbanística. Entienden que así luego el Consistorio podrá desarrollar en todos los ámbitos donde lo estime necesario –sin duda, en el judicial– la defensa de los intereses municipales. Los ediles soberanistas tienen claro que se debe acudir a los juzgados para que los responsables directos del fiasco de Alonsotegi Eraikiz asuman su responsabilidad, y no solo el conjunto de la ciudadanía.

En la actualidad se lleva a cabo por el Juzgado de Instrucción nº 1 de Barakaldo una investigación por presunto delito de prevaricación y de malversación contra los exalcaldes Gabino Martínez de Arenaza (1999-2007) y Aitor Santisteban (2007-2011); quien fue gerente de la sociedad, Irkus Palacio Garai; y el arquitecto Alberto Zulueta Goienetxea, entre otros. La coalición cree que los responsables de la deuda millonaria que afronta el Ayuntamiento tienen que «pagar» por las consecuencias de sus decisiones y su gestión.

 

El alcalde dice al TVCP que no es responsable

Los afectados de Errota siguen con sus movilizaciones «contra la corrupción y a favor de la verdad». Hoy, al igual que lo hicieron ayer, llevarán a cabo una caravana de coches por Alonsotegi y mañana, también a las 19.00, volverán a manifestarse con sus coches hasta Sabin Etxea; será la segunda ocasión en que se concentren ante la sede del PNV.

Los afectados se han quejado de que se han enterado de la paralización temporal de las liquidaciones por los medios de comunicación y recuerdan al Gobierno municipal que su lucha no es solo por la deuda que les quieren cargar a ellos sino por la transparencia y acabar con la corrupción. «Los vecinos vamos a limpiar este pueblo coste lo que cueste», advierten a los responsables municipales del PNV.A.G.

 

Los vecinos de Errota volverán mañana a Sabin Etxea

El alcalde Joseba Urbieta ha aprovechado el periodo de alegaciones al informe de fiscalización de Alonsotegi Eraikiz, no para tratar de justificar la gestión de sus compañeros de partido de 2003 a 2011, sino para aclarar al TVCP que ni él ni nadie de la actual Corporación ha tenido cargos o responsabilidad de naturaleza política, profesional o empresarial en la extinta sociedad pública.

Esa situación la extiende Urbieta a los funcionarios o empleados municipales. A pesar de que fue en el anterior mandato, bajo la presidencia de José Luis Erezuma, cuando los técnicos del TVCP iniciaron la auditoria y fue su antecesor quien les facilitó el grueso de la documentación en poder del Ayuntamiento, Urbieta alega que él «ha actuado de manera leal y con plena colaboración ofreciendo cuantos datos y antecedentes obraban en las dependencias municipales». Es cierto como también que no existe un inventario veraz de los expedientes, tal y como se denunció.

Además, el alcalde manifiesta su «absoluto respeto» a la investigación criminal que se sigue contra anteriores responsables municipales y de Alonsotegi Eraikiz aunque nada tienen que ver ambos procedimientos. A.G.