
El equipo donostiarra comprometía en este choque las ya de por sí menguadas opciones de permanencia tras establecer un récord negativo de derrotas en la historia de la ACB y ha salido concentrado para hacerse con una victoria que puede ser vital para su futuro.
Ha empezado igualado el partido y cada intento de Manresa por marcharse en el marcador era contestado de manera inmediata por los jugadores de Porfi Fisac, que contaba con el acierto de Grimau, Urtasun y Doblas para sostener el marcador.
El equipo catalán, que aguantó también el segundo cuarto, ha comenzado a dar tras el descanso muestras de fatiga y de agotamiento de su repertorio de ataque, que también ha colapsado la pasada jornada ante Unicaja, y los donostiarras han comenzado a creer que el triunfo era posible.
Una canasta de Grimau, que ha vuelto a brillar ante su ex-equipo, ha establecido el 50-40 y colocaba la barrera de distancia en diez puntos, una diferencia psicológica que ha hecho volar a los vascos y que ha sembrado de dudas la zona del ICL Manresa.
El duelo entre Txemi Urtasun y Musli ha sido lo más destacado del cuarto final en el que los vascos han conseguido mantener a raya a su rival que, en el intercambio de canastas, solo pudo evitar un resultado más abultado en el marcador y presenciar la celebración de un Retabet.es que enfría sus opciones de Copa al infligirle esta derrota.

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