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Mas remarca que en el Estado español «saltan las alarmas» porque el proceso sigue

El presidente catalán en funciones, Artur Mas, ha afirmado que el acuerdo entre JxSí y la CUP que permite seguir con el proceso soberanista ha hecho «saltar las alarmas» en el Estado, donde algunos estaban a punto de «brindar con cava».

Mas y Puigdemont, en el centro. (Lluis GENE / AFP)
Mas y Puigdemont, en el centro. (Lluis GENE / AFP)

En su último discurso como presidente de la Generalitat ante el Consell Nacional de CDC, Mas ha justificado su renuncia en aras de la estabilidad del futuro Govern y ha avisado a la CUP de que él y «todos» en CDC estarán atentos para «denunciar» si no cumple sus compromisos del pacto cerrado con JxSí, que permitirá la investidura de Carles Puigdemont esta tarde.

Mas ha admitido que se había convertido en un «problema» para el acuerdo, por lo que cedió la candidatura a la presidencia al alcalde de Girona, Carles Puigdemont, para que pueda disponer de un Govern con estabilidad parlamentaria

«Un Govern bien asentado en casa, para cuando se tenga que enfrentar a los adversarios poderosos que actúan de mala baba», ha añadido.

En este sentido, ha dicho que «la estabilidad en este momento es una condición sine qua non» para que se pueda hacer el trabajo «bien hecho» en el proceso soberanista y ha avisado de forma velada a la CUP: «Si alguien no la cumple estaremos todos y también yo para denunciarlo».

El líder convergente ha afirmado no sabe si el acuerdo «es un milagro» pero en todo caso «es una solución y nos lleva a un beneficio concreto muy grande» y este es, ha dicho, que «el mandato recibido en las urnas -el 27S- es viable, tiene fuerza, tiene camino».

Antes de iniciar su discurso, Mas ha recibido una ovación de más de cuatro minutos de los consejeros nacionales con gritos «president» e «independencia». «Os tengo que confesar que nunca me habían aplaudido tanto como tras mi dimisión», ha bromeado.

El presidente catalán ha celebrado que, tras dar su «paso al lado», el proyecto soberanista vaya «hacia adelante» y que «la constitución de un estado vuelve a ser posible en este momento si hacemos las cosas bien».

Y en este contexto, ha lanzado un mensaje al Estado: «Los que ya se frotaban las manos y tenían el cava a punto, si es que era cava, para bebérselo a la mala salud de Catalunya, lo tendrán que guardar en la nevera por muchos años».

El presidente de CDC ha dicho que con el acuerdo entre JxSí y la CUP han vuelto a saltar las alarmas «en la política española y en Madrid» pero ha pedido que se «serenen», no porque Catalunya no avance en el proceso soberanista, ha añadido, sino porque «no queremos otro Gobierno del PP, ni con Ciudadanos».

El presidente en funciones ha apostado por un «clima positivo» para «poder hablar de todo» con el Estado, donde ha lamentado que algunos partidos «condenan» y «demonizan» las ideas.

Y esto, ha añadido, «no conviene a Catalunya ni a España», que «da la sensación de que no es muy políticamente civilizado».

Ha aclarado en todo caso que CDC «no se lanzará a los brazos de ninguna formación política» en el Estado, aunque ha reiterado que no tienen «ningún interés en un Gobierno del PP con C's».