
El prometedor futbolista, que recaló en Tajonar a la edad de 10 años y se marcha una década después, no se ha olvidado de nadie en sus agradecimientos: familia –con reconocimiento especial a la figura de su padre, exjugador rojillo–, compañeros, técnicos, prensa, afición, trabajadores del club… «Todos ellos han contribuido a que haya mejorado día a día y a comprender los valores del compañerismo y la ambición», ha expresado.
«Han sido dos años muy intensos, uno muy diferente del otro –ha proseguido–, pero he conseguido cumplir el sueño que tenía desde muy pequeñito y que muy pocos logran. Ahora busco nuevos retos y creo que acierto con la decisión que he tomado», ha indicado sobre su marcha a la Bundesliga. Un paso en el que gran parte de culpa la ha tenido el técnico Thomas Tuchel, «con el que ya he tenido varias conversaciones y que me ha ilusionado su forma de comunicar y de entender el fútbol», ha reconocido.
Recién cumplidos los 20 años, el traspaso de Mikel Merino deja en las arcas rojillas un montante de 3,7 millones, que podrían ampliarse a 1,3 más en función de objetivos. El jugador da un salto cualitativo muy importante, ya que competirá en una de las ligas más fuertes del continente, así como en la Champions League.
Premios al mejor futbolista de la temporada
El explosivo final de campaña de Merino no ha pasado desapercibido tampoco para la afición. Coincidiendo con su despedida ante la prensa, el futbolista ha recibido los premios a mejor jugador de la temporada por parte de la Federación de Peñas Osasunistas y de la Asociación de Veteranos.
Su presidente, Ángel López, ha asegurado que el chaval representa los valores de «progresión y madurez, actitud y compromiso, y respeto a la institución y entrenadores».

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