Beñat ZALDUA
BARCELONA

El juicio a los 2.344.828 votos del 9N da alas al referéndum vinculante

Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau serán juzgados hoy en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, acusados de desobediencia y prevaricación por convocar la consulta del 9N. Más de 40.000 personas arroparán a los imputados hasta las puertas del juzgado.

No hacía falta ser Winston Churchill para intuir que llevar a juicio a los responsables políticos de la consulta del 9N generaría una gran ola de solidaridad, junto a una gran expectación mediática, extendida al norte de los Pirineos. Así ocurrirá hoy en Barcelona, donde más de 40.000 personas se han inscrito en las últimas semanas para acompañar al expresident Artur Mas, a la exvicepresidenta Joana Ortega y la exconsejera de Educación Irene Rigau al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, donde serán juzgados por desobediencia y prevaricación. La Fiscalía pide 10 años de inhabilitación para el primero y nueve y medio para Ortega y Rigau.

Dentro, además de los tres jueces encargados de dictar sentencia –Jesús María Barrientos (presidente del TSJC), Carlos Ramos y Eduardo Rodríguez Laplaza– aguardarán 342 profesionales de 70 medios de comunicación. Una cobertura masiva que ha obligado al Tribunal a habilitar hasta tres salas de prensa extraordinarias.

Más allá de la figura de los acusados, el independentismo espera que el juicio dé alas a una convocatoria de referéndum –esta vez vinculante–. En esta línea han ido las declaraciones del president, Carles Puigdemont, que hoy abrirá la jornada a las 8.00 con una declaración institucional en el Palau de la Generalitat, desde donde saldrá junto a los tres acusados para recorrer el kilómetro que separa la sede del Govern de la Audiencia de Barcelona, donde se celebra el juicio. Junto a centenares de cargos públicos, los acusados se podrán dar un baño de masas gracias a la convocatoria de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y la Associació de Municipis per la Independència (AMI), que se concentrarán a lo largo del contiguo paseo Lluís Companys.

«No pediremos perdón»

Como acto previo al inicio del juicio, Mas, Ortega y Rigau ofrecieron ayer una rueda de prensa en la que el primero de ellos aseguró que irán al juicio «muy tranquilos, muy serenos y con la cabeza bien alta». «Estamos defendiendo el derecho universal de la democracia y no tenemos que pedir perdón por nada», añadió el expresident, que también explicó que perdieron «el miedo a aquel Estado español intolerante que actuaba para silenciar nuestra voz y nuestro futuro colectivo». «El día que comienzas a perder el miedo, eres más libre», dijo también en busca de una épica que trató de evocar en numerosas ocasiones: «Nos querían arrodillados y nos encontrarán de pie».

Por su parte, Ortega defendió que «poner las urnas nunca puede ser un acto criminal». «Mañana nos sentaremos en el banquillo de los acusados, pero no solo se nos juzgará a nosotros, sino al alma del 9N», añadió la exdirigente de Unió, partido en vías de liquidación. Rigau explicó que trabajaron «para uno de los objetivos más nobles, la democracia directa, que obligaba a dar cumplimiento al mandato del Parlament».

El gran punto de inflexión

El juicio, que durará hasta el próximo viernes, es el resultado de un polémico proceso judicial desarrollado no sin obstáculos. El principal de ellos, la negativa de los fiscales catalanes, una semana después del 9N, a presentar una querella contra la consulta. Algo que derivó en una pugna dentro de la fiscalía, resuelta finalmente con la imposición de la querella por parte de la Junta de Fiscales de Sala (máximo órgano de la institución).

Pero el 9N también fue un punto de inflexión en el proceso soberanista catalán. A partir de aquella cita, que supuso una movilización masiva pero sin efectos vinculantes, el referéndum se ha erigido como la única salida posible. Las elecciones plebiscitarias del 27S fueron la primera tentativa, en la que el independentismo ni ganó ni perdió del todo. La segunda, sin ingeniería electoral de por medio, será el referéndum vinculante anunciado, como muy tarde, para setiembre de este año. Una cita para la que el independentismo espera que este juicio al 9N sirva de acicate.

 

Cronología 2014

11 de setiembre

Cientos de miles de catalanes celebran una Diada independentista formando una V.

19 de setiembre

El Parlament aprueba la Ley de consultas.

27 de setiembre

Artur Mas firma el decreto de convocatoria de la consulta del 9N.

29 de setiembre

El TC suspende cautelarmente le Ley de consultas y el decreto.

14 de octubre

Mas abandona el 9N original y anuncia un proceso participativo.

4 de noviembre

El TC suspende el proceso participativo. El Govern mantiene la cita.

9 de noviembre

2.344.828 personas participan en la consulta alternativa.

11 de noviembre

El Gobierno español da por hecho la querella de la Fiscalía.

17 de noviembre

Los fiscales catalanes se niegan a presentar una querella contra el 9N.

19 de noviembre

La Junta de Fiscales de Sala impone a la fiscalía presentar la querella.

21 de noviembre

La Fiscalía catalana obedece y presenta la querella contra Mas, Ortega y Rigau, abriendo la veda al proceso judicial que hoy sienta en el banquillo a los tres ex altos cargos.