
Kepa Arrizabalaga se libró de pedir perdón tras la eliminación copera frente al Formentera, pero no de escuchar las palabras recriminatorias de un aficionado dirigidas a su técnico Kuko Ziganda, varios pasos por delante del ondarroarra, cuando ayer se dirigían al césped a entrenar.
El guardameta se perdió el encuentro copero por un esguince de tobillo que se produjo frente al Deportivo y ayer se ejercitó junto con los suplentes y no convocados del miércoles. Aunque su presencia sigue en duda, podría estar disponible para el encuentro de mañana frente al Real Madrid en San Mamés, donde no estará el madridista Gareth Bale. También se entrenó Óscar de Marcos, relevado en A Coruña por una contusión en el primer dedo del pie derecho y baja también en Copa.
El de Guardia también pudo esquivar en primera persona la eliminación copera, pero no así hombres como Iago Herrerín, quien en su cuenta de Twitter tuvo que escribir «noche difícil, mañana difícil para todos sin ninguna excepción. Para lo de ayer no hay excusa. Solo pedir perdón por el partido, felicitar al Formentera y apechugar con lo que hacemos. Gracias a todos los que vinieron ayer».
Iñaki Williams también usó las redes sociales para señalar que «los errores que has cometido no te dejan ni dormir».

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