Mikel ZUBIMENDI

Una donostiarra muy conservadora tumba al favorito de Rajoy en el TEDH

Tras un estrepitoso fracaso del candidato del PP, el expresidente del TC Francisco Pérez de los Cobos, María Elósegui estará los próximos 9 años en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, donde abundan las demandas de Catalunya y de Euskal Herria.

Contra pronóstico y contra la apuesta del PP, la donostiarra María Elósegui Itxaso (1957) fue elegida por mayoría absoluta entre los candidatos que presentaba el Estado español como juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Elósegui, catedrática de Filosofía del Derecho en la Universidad de Zaragoza, se impuso al candidato preferido del PP, el expresidente del Tribunal Constitucional, Francisco Pérez de los Cobos, y ante el suspenso en lenguas de este, también al que fue su segunda carta, el director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Asuntos Exteriores, José Martín y Pérez de Nanclares.

Elósegui, de la que se ha resaltado el hecho de ser la primera mujer del Estado en acceder al TEDH, algo que se ha calificado de histórico, no obstante, es conocida por sus posiciones ultraconservadoras en relación a temas de género. En ese sentido, en una entrevista que dio a una web vinculada al Opus Dei afirmaba, entre otras cosas, que «quienes construyan y realicen su comportamiento sexual de acuerdo a su sexo biológico desarrollarán una conducta equilibrada y sana, y quienes se empeñen en ir en contra de su biología desarrollarán distintas patologías. Eso está claro». Además de esa vergonzosa ecuación que iguala homosexualidad a patología, la donostiarra ha defendido también que los transexuales deben someterse a «terapias sicológicas y siquiátricas», y se ha mostrado totalmente contraria a que se llamara matrimonio a las uniones entre homosexuales.

En una entrevista publicada ayer en “El País”, Elósegui negó que en algún momento hubiera afirmado que la homosexualidad sea «una patología». «No, no creo que la homosexualidad produzca patología. Creo que están investigando los orígenes de la homosexualidad y hay distintas teorías. Creo que no hay una probada», manifestó. En lo que sí se reafirmó es en que «la transexualidad es una patología». «Hay que ver estar cosas con rigor, ver lo que dice la ciencia y la medicina», señaló al respecto. No quiso contestar sobre su posición acerca del matrimonio homosexual, si bien, dijo que «como juez, tengo que respetar la legislación».

Pérez de los Cobos, fracaso total

La derrota de Francisco Pérez de los Cobos, candidato del Gobierno al TEDH, bajo cuya presidencia el Tribunal Constitucional dictó sonados fallos contra las decisiones soberanas de las instituciones de Catalunya, ha sido una sorpresa para todos los analistas. Y es que el expresidente del TC, un militante del PP que pagaba cuota, recusado por el Congreso, tenía una función encomendada por sus mentores: fiscalizar e influir desde Estrasburgo en torno a la multitud de recursos del procés catalán que terminarán en el TEDH. Un tribunal, en el cual, esperan también recursos que determinarán el futuro de decenas de presos vascos.

Aunque en un tribunal de 47 miembros, uno por cada país que forma parte del Consejo de Europa, un solo voto no resulte determinante, la capacidad de incidir e influir que podía tener el Gobierno del PP no puede pasarse por alto. En una entrevista concedida al "Heraldo de Aragón" sobre esta cuestión, Elósegui se mostró de acuerdo con la decisión de Estrasburgo de derogar la doctrina Parot, de la que afirmó que «si bien se hizo a través de jurisprudencia, no era justa».

El fracaso del Gobierno español en su intento de poner a Pérez de los Cobos ha tenido incluso un punto de ironía, después de que un expresidente de la más alta magistratura del Estado haya sacado, nada más y nada menos, que un cero en la prueba de evaluación. Una comisión de miembros de la Asamblea del Consejo de Europa entrevistó a la terna que presentaba el Estado español y el candidato oficial obtuvo cero puntos. Demoledor.

Y es que hasta el último momento, el Gobierno no dejó de conspirar y maniobrar a su favor. Con el ánimo de sacar de la pugna a María Emilia Casas, el Consejo de Ministros aprobó un dictamen que añadía a los criterios establecidos por el Consejo de Europa, otro consistente en que ningún candidato podía superar los 61 años. El Tribunal Supremo tumbó ese dictamen del Gobierno, pero para entones Casas había decidido no concurrir y parecía que Pérez de los Cobos tenía el camino libre para la misión encomendada por el PP.