R.S.
DONOSTIA

GED destaca la visibilización en las capitales en un enfoque a largo plazo

Superado el reto de completar la cadena humana de 202 kilómetros, el día después se centró en valorar qué impacto puede tener la movilización. Angel Oiarbide puso luces largas al trabajo de Gure Esku Dago, remarcando que lo relevante son los avances de estos cinco años y poniendo en valor que el domingo la demanda surcó tres capitales.

Los abrazos efusivos entre responsables de Gure Esku Dago en Gasteiz al concluir la cadena humana a las 12.30 del domingo estaban más que justificados. El vértigo era inevitable ante un desafío humano y logístico de estas características, y los últimos tiempos no han sido especialmente cómodos para esta dinámica, con vaivenes políticos como el reciente apoyo del PNV a los presupuestos del Gobierno del PP, que creaba contradicciones respecto a esta jornada dentro y fuera de las filas jelkides. Conseguido finalmente el objetivo, el portavoz de la iniciativa Angel Oiarbide exponía ayer en cualquier caso que el éxito final de la cadena humana es menos importante que el trabajo acumulado en estos cinco años.

Entrevistado en Euskadi Irratia, Oiarbide insistió en tomar perspectiva. «Nuestro trabajo es a largo plazo, y en este tiempo hemos pasado de los recelos iniciales a la confianza. Pero no se pueden hacer milagros en cinco años», constató.

En la misma línea, matizó que Gure Esku Dago no nació con el objetivo de repetir grandes movilizaciones, «aunque a veces haya que hacerlas», sino «para trabajar en el día a día, y eso está dando resultados». Citó el trabajo entre diferentes pueblo a pueblo, los consensos que se van alcanzando, las 203 consultas municipales ya realizadas... y en general, el grado de normalización y transversalidad alcanzado en la sociedad por el debate sobre el derecho a decidir.

En este sentido, recordó que la cadena humana del domingo no era más que una «herramienta»&flexSpace;para seguir profundizando en esa línea de acción. Consideró por ello que no deberían pasar de «anecdóticos» hechos como que –en lo positivo– al final se reunieran 175.000 personas o que –en lo negativo– la cadena tuviera menos gente de lo necesario en algún punto menor.

A los grandes núcleos

Entre las virtualidades de la movilización de este domingo, el portavoz de Gure Esku Dago destacó que, al contrario de lo que pasó en la de 2014 entre Durango e Iruñea, esta vez el recorrido surcó núcleos muy poblados, entre ellos tres capitales.

Efectivamente, las manos enlazadas pasaron junto al Guggenheim de Bilbo, recorrieron el Paseo de La Concha donostiarra o cruzaron la Plaza de la Virgen Blanca de Gasteiz, lo que supone un salto cualitativo para la visibilización de esta demanda. Un salto que se reforzará el 18 de noviembre en Donostia, dado que por vez primera una capital organizará una consulta de GED tras recabarse 9.545 firmas, más allá de las 8.000 preceptivas según su protocolo.

Las capitales suponían un desafío extra para Gure Esku Dago después del «pinchazo» en la iniciativa de los estadios de junio de 2015, que flaqueó en Bilbo o Iruñea. Oiarbide reconoció que el camino de estos años no ha sido lineal, pero lamentó el exceso de «ansiedad» que lleva a «pasar del cielo al infierno» en las valoraciones, cuando lo reseñable debieran ser los avances diarios, a veces imperceptibles en el corto plazo pero muy visibles en el medio-largo. «A veces hay un efecto de montaña rusa –estimó–. Pero no cabe hablar de fracasos, porque fracaso sería estar quietos, y porque de los errores también se aprende».

PP y PSE, oídos sordos

Los 201,9 kilómetros concluyeron en la entrada al Parlamento de Gasteiz. Gure Esku Dago no oculta para nada su deseo de incidir en el debate abierto sobre el nuevo estatus, aunque Oiarbide matizó que su trabajo ni termina aquí ni va «en función de una dinámica institucional», sino que supone una siembra en el ámbito social y a largo plazo.

De cualquier modo, sí hizo hincapié en que «esta discusión del Parlamento no se da todos los años y su resultado será para décadas». En consecuencia, «nos parece muy enriquecedor que la ciudadanía esté cerca de ese debate», dijo, y destacó ahí el valor del esfuerzo hecho desde los pueblos y con aporte de agentes sociales para detallar 2.019 razones por el derecho a decidir.

PNV y EH Bildu impulsaron con fuerza la cadena humana y también hubo representantes de Elkarrekin Podemos. Por contra, Oiarbide admitió que, pese a que tres o cuatro veces al año GED traslada a todos los partidos información sobre su labor, PP y PSE no les han recibido hasta la fecha: «Está claro que aún hay huecos, no somos ilusos».

 

Ministra Batet: «Respeto y no tengo mucho más que decir»

La cadena humana de Gure Esku Dago alcanzó más repercusión el domingo en medios internacionales que en españoles, pero el impactante dato de que reunió a en torno a 175.000 personas la introdujo finalmente ayer en la agenda estatal. Entrevistada en Radio Nacional de España, la nueva ministra de Administración Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, fue preguntada por la movilización y afirmó que «la respeto y no tengo mucho más que decir. Espero que la tensión política se rebaje en todas partes. Nuestra acción de gobierno se va a centrar en eso, en dialogar con todo el mundo y garantizar la convivencia en todos los territorios».

Meritxell Batet, militante del PSC y presentada a su llegada al cargo como ferviente federalista, ha incidido en sus primeras entrevistas en la conveniencia de una reforma constitucional y ha ofrecido la opción de recuperar los artículos del Estatut catalán «cepillados» por el Tribunal Constitucional en 2010, lo que aceleró el «procés». «Hay margen ahí para trabajar», confirmó ayer, si bien el independentismo catalán ya ha declarado pasada esa pantalla.

En cuanto a la opción de reforma constitucional, Batet dejó claro que el Gobierno Sánchez no está dispuesto a introducir el derecho a decidir de las naciones: «No contemplamos esa posibilidad como no la contemplan la mayoría de las constituciones del mundo», respondió a preguntas de RNE. Propuso que se avance en la comisión del Congreso de los Diputados que está valorando el asunto, plagada de ausencias y con un desarrollo totalmente anodino hasta la fecha.

Dice la nueva titular de Administraciones Públicas que esa reforma resulta necesaria porque «la crisis territorial no ha hecho más que crecer» y lo atribuye en gran parte a que el anterior Ejecutivo del PP «negó la existencia de la crisis y la posibilidad de buscar soluciones o hacer política. Ahora es el momento».

 

Erkoreka: «El Parlamento es imprescindible»

Josu Erkoreka, que además de portavoz de Lakua es consejero de Gobernanza Pública y Autogobierno, saludó el hecho de que la movilización masiva del domingo concluyera en la Cámara de Gasteiz, porque entiende que con ello de alguna manera se pasa el testigo a las instituciones.

«La cadena terminó a las puertas del Parlamento Vasco y, en mi opinión, fue muy significativo que esto fuera así», dijo en entrevista a ETB1. «El hecho de haber terminado ahí significa que, de una manera u otra, la participación del Parlamento va a ser imprescindible para canalizar de manera institucional y organizada lo que se reivindica», añadió, apostillando que «el trayecto aún será largo».

Se mostró algo tibio sobre la movilización, en la que estuvo la plana mayor del PNV (incluidos alcaldes y diputados generales) pero no hubo presencia del Ejecutivo de Lakua como tal. «Poco se puede decir en contra», apuntó tras otorgar a la cadena humana un carácter «simbólico». Constató que «está claro que reunió a mucha gente», aludió a su carácter festivo y a su desarrollo «con total normalidad», y lo tomó como una muestra de que «la sociedad se mueve».

No obstante, quiso matizar también Erkoreka que «es cierto que hemos escuchado luego otras expresiones y que no todo el mundo está de acuerdo con el significado de la manifestación».

Desde el PP vasco, su portavoz Nerea Llanos volvió a cargar contra el PNV por sumarse a esta iniciativa: «Vemos que en este momento el PNV está llevando a Euskadi a un proyecto de ruptura de la mano de EH Bildu. No hay más que ver los textos que se gestan en la ponencia de autogobierno del Parlamento Vasco y en un momento además que hay en España un gobierno débil que depende de los nacionalistas», señaló en referencia al Ejecutivo de Pedro Sánchez.