
Hubo quien vio brotes verdes en la paliza copera al Huesca, y hubo quien defendió que era un espejismo favorecido por la indolencia del rival.
Se trataba de lo segundo. Se ha comprobado este lunes en el campo del Levante, donde un equipo apañado, serio y sólido no ha necesitado fuegos artificiales para dejar en evidencia a los rojiblancos.
Los goles al filo del descanso suelen ser calificados de «sicológicos». El que ha encajado el Athletic en la última jugada de la primera parte ha hecho honor a tal nombre.
Hasta entonces, ninguno de los dos equipos había arriesgado lo más mínimo. Ya con el tiempo cumplido, Ganea, en su primera titularidad, ha cometido una falta absurda al empujar por la espalda a un rival que estaba rodeado por tres leones y pegado a la cal. El Levante la ha puesto en la olla y tras varios rechaces Chema la ha mandado a la red. No había tiempo para más.
En la segunda mitad todo ha salido mal. Primero se ha lesionado Ganea. Al cuarto de hora, Campaña ha marcado el segundo al aprovechar un rechace de Herrerín. Iñigo Martínez ha visto una amarilla que le impedirá jugar el próximo partido, y con el choque ya roto en un ida y vuelta Roger ha anotado el tercero a pase de Campaña.
Con los rojiblancos desquiciados, Nolaskoain ha visto la roja directa por una durísima entrada. El Athletic era un pelele que pedía a gritos que acabara esa tortura.
Alerta roja en Bilbo. Trece partidos seguidos sin ganar en la Liga, un punto de los doce últimos y sigue creciendo el hueco respecto a la salvación. Tres puntos no son definitivos, pero el próximo lunes, ante el Girona, se vivirán aires de final en La Catedral. ¿Estará Berizzo? Página especial de NAIZ

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