Arnaitz Gorriti

Lituania abandona su abono de la élite mundial

Después de remontar un mal arranque, la selección báltica ha caído por 78-75 ante Francia en un final polémico y queda eliminado, mientras que galos y australianos se meten en cuartos de final. Grecia y Brasil, contra las cuerdas.

Un tiro libre errado por Valanciunas, pero mal barrido por Gobert pese al beneplácito arbitral, ha sido esencial en la final eliminación lituana. (Wang ZHAO / AFP PHOTO)
Un tiro libre errado por Valanciunas, pero mal barrido por Gobert pese al beneplácito arbitral, ha sido esencial en la final eliminación lituana. (Wang ZHAO / AFP PHOTO)

Tras los resultados de esta última jornada, Argentina se relame al acariciar ya el billete olímpico, ya que todo apunta a que será una de las dos mejores selecciones americanas, más aún tras la eliminación de una República Dominicana peleona ante Australia, que ya sabe que jugará los cuartos de final. Los «boomers» no han estado muy atinados desde lejos, pero han sabido imponerse a los caribeños en el último cuarto, yéndose hasta un ilevantable 80-69, aunque el resultado final haya sido de 82-76, fruto del carácter indomable que insufla Ernesto «Che» García a los suyos, y en el que Eloy Vargas, con 16 tantos y 7 rebotes, ha sido su mejor jugador. Patty Mills con 19 puntos, más Chris Goulding con 15, han sido las puntas de lanza anotadoras de los oceánicos, que además han repartido la friolera de 30 asistencias, la mayoría entre Dellavedova, Bogut y Mills.

La clave de la clasificación de los «boomers» para los cruces ha estado en la victoria de la selección francesa sobre Lituania, que pierde su lugar de la élite del Mundial. Los de Vincent Collet tienen un equipo cuyo poderío físico no envidia a nadie y ha roto el partido en un primer cuarto perfecto, cerrado con 26-14, después de que al atasco ofensivo lituano le ha seguido una inspirada réplica gala en ataque de la mano de Batum, Fournier y De Colo. Sin embargo, el desenlace ha sido una subyugante serie de golpes y contragolpes que ha terminado con el apuradísimo triunfo galo por 78-75, con 24 tantos de Evan Fournier y 21 de Nando De Colo. Lituania, semifinalista en las dos últimas ediciones del Mundial –y bronce en 2010–, se queda fuera de los cuartos de final

Con todo, el combinado lituano ha demostrado todo su orgullo como pueblo y jamás se ha dado por vencido. Tras su mal primer cuarto, como hiciera en el duelo frente a Australia de la primera fase, la coincidencia en la pista de Lekavicius y Grigonis ha propiciado una buena reacción por parte báltica. Jugando con cuatro exteriores, con Maciulis de falso ala-pívot, la zona francesa ha dejado de estar colapsada. Pero esa apuesta ha supuesto renunciar a la capacidad intimidadora de Domas Sabonis, por lo que De Colo y Fournier han encontrado huecos para penetrar a su vez, llegándose al descanso con una cómoda renta para Francia: 50-40.

La renta francesa ha llegado hasta una máxima de 16 puntos, en el 63-47, pero de a poco se ha ido gritando, al punto de que solo Fournier se ha reconocido capaz de anotar. Mientras, Lituania se ha agarrado a la fe autoimpuesta por el trío Kalnietis-Dabonis-Valanciunas, al punto de completar la remontada con un parcial de 5-22, gracias a un triple de Lekavicius. A partir del 68-69, el duelo se ha convertido en una pelea de ida y vuelta con geniales canastas –como el intercambio de triples de Maciulis y De Colo–, muchos nervios –tres tiros libres providenciales errados por Gobert– y una Lituania que ha sobrevivido del carácter de Valanciunas. Sin embargo, con 76-75 en el marcador a falta de 30 segundos, el gigante de los Grizzlies ha errado un tiro libre –en una jugada en la que se ha pedido que Gobert ha tocado el aro, lo que hubiera valido para elevar el 76-77 al marcador–, y en respuesta al error de Valanciunas, De Colo ha encestado la canasta de la victoria por 78-75, después de que una enrevesada jugada de Lekavicius haya terminado con un forzadísimo triple errado por Maciulis y un postrero palmeo de Sabonis que bien ha podido ser canasta y falta.

Satoransky, el detonador checo

Por otro lado, la República Checa va camino de convertirse en la más agradable sorpresa de este Mundobasket 2019. Primero mandaron a Turquía a la calle y en el arranque de esta segunda fase ha empezado apabullando a Brasil por 71-93, con un Tomas Satoransky que ha rozado el triple doble: 20 puntos, 9 asistencias y 7 rebotes para el base de los Chicago Bulls. Asimismo, el «hombre de negro» Ondrej Balvin le ha secundado sumando 15 tantos y 11 rechaces, ante una selección brasileña en la que Vitor Benite, con 12 puntos, ha sido su máximo anotador y Marcelinho Huertas el más destacado.

Un segundo parcial de 16-25, llegándose 32-45 al descanso, ha sido el momento en el que los centroeuropeos han aprovechado para romper el partido. El dominio reboteador –39 a 28– ha servido a los checos para obtener canastas fáciles de segundas oportunidades, pero sobre todo para poder jugar a campo abierto, modo de vivir que tanto le gusta a Satoransky. Por otro lado, el movimiento de balón checo ha roto muy bien la defensa «verde-amarelha», que se ha visto obligada ahora a superar a los Estados Unidos en la segunda jornada del grupo K, si no quiere verse fuera de los cuartos de final y, en el mejor de los casos, a jugarse su pase a los Juegos Olímpicos el próximo mes de junio. Mientras. casi de rebote, los checos tienen a tiro el poder colarse entre los ocho primeros, aunque su próximo rival sea nada menos que Grecia.

Una Grecia que está contra las cuerdas tras caer por un pírrico 69-53 frente a los Estados Unidos. Los de Gregg Popovich han jugado con seriedad y han dominado el partido a partir de una muy buena defensa sobre Giannis Antetokounmpo, con Kemba Walker como jugador más destacado, autor de 15 tantos y 6 asistencias.

No obstante, si la selección helena ha padecido algo ha sido su propio desacierto. Es algo bien conocido que a los griegos no les sobran tiradores –de hecho, Sloukas ha llegado justo a tiempo por su talento a la hora de anotar desde lejos, entre otras virtudes– y ante los estadounidenses han vivido una pesadilla. A saber: 7 de 27 en triples, pero es que han añadido un 14 de 39 en tiros de dos y un horroroso 4 de 10 en triples. el propio Giannis Antetokoumpo, con 15 puntos y 13 rebotes, más los 13 tantos de Sloukas, ha sido de lo más salvable de un combinado heleno acogotado, que solo se ha soltado en el último cuarto, con todo perdido. De hecho, nunca han tenido opciones reales de remontar, pero sí que se han arrimado a 10 puntos ante unos Estados Unidos a los que hay que reconocer solidez y buen oficio, pero que distan en exceso de la brillantez de otros años. En todo caso, los de Gregg Popovich, salvo una improbabilísima carambola que derivaría del triple empate a raíz de perder ante Brasil –ojo que en 2010 estuvo a punto de suceder a una selección con Kevin Durant, Odom, Westbrook o Derrick Rose antes de las lesiones– por más de 19 puntos y el eventual triunfo checo ante Grecia, estará en cuartos de final.

Por parte helena, solo les queda ganar a la República Checa por más de 12 puntos y que Brasil no dé la campanada ante los Estados Unidos. En ese caso, se produciría un triple empate para la segunda plaza del grupo K que obligaría a tales cábalas.