
José Antonio Ugalde Aranguena (25 de julio de 1938-14 de abril de 2020) aterrizó en Australia procedente de Gernika en 1956, con tan solo 18 años y acompañado de su hermana. Allí encontró trabajo gracias a sus hermanos mayores que, después de unos años, decidieron mudarse a Melburne.
En la capital y mayor ciudad del estado de Victoria convivieron durante muchos años y su casa pasó a ser un lugar de reunión y «embajada» para los nuevos ciudadanos vascos que se presentaban en la ciudad.
Ugalde promovió estos encuentros y también la celebración de un sinfín de concentraciones y festejos vascos en lo que ya era una pequeña comunidad vasca. Hasta que, en 1964, el gernikarra impulsó, con la ayuda de muchos vascos y vascas, la creación de Gure Txoko, la primera Euskal Etxea de Australia.
Ugalde fue durante muchos años su presidente y secretario, y fueron muchas las danzas vascas, actividades y tradiciones culturales, musicales y culinarias las que fomentó y en las que se desinhibía en compañía de una legión de nuevos visitantes.
Eran años difíciles, recuerda su sobrino Johnny, al igual que las tareas de resistencia frente al franquismo, especialmente complicadas a 17.000 kilómetros de su hogar. Sin embargo, su sobrino narra cómo Ugalde «escribió libros y noticias que enviaba al Gobierno Vasco en el exilio y a otras instituciones vascas de la diáspora».
En 1970, organizó un viaje de protesta contra el Proceso de Burgos a Canberra, con un centenar de personas, y también en Melbourne impulsó manifestaciones y protestas de las que se hizo eco la prensa y televisión australiana.
Gure Txoko cerró sus puertas a finales de los años 70, pero en su breve vida fue punto de encuetro muchos migrantes vascos. Incluso el entonces ministro australiano de Inmigración, Arthur Calwell, la visitó en los años 60. «Hubo un excelente ambiente, con almuerzo, baile, amistades, quedaron sorprendidos», relata Johnny.
Aquel encuentro fue el ejempo de lo que significó Ugalde, un pilar vasco en tierras australianas, donde estableció numerosos contactos con instituciones del Gobierno australiano, con otras instituciones vascas de la diáspora, e incluso trató con el antropólogo William A. Douglass, de la Universidad de Nevada-Reno en Estados Unidos, investigador referencial e incansable de la diáspora vasca.
Hasta ayer, Ugalde ha seguido intentando reunir a vascos y organizar concentraciones. También se ha mantenido en contacto con las otras dos euskal etxeas que se han creado en Australia, la de Sydney y la de Townsville.
José Antonio Ugalde fue un personaje importante para la comunidad vasca de Melbourne y Australia, y sus sucesores tienen claro que «la pasión y el amor por su amada tierra vasca serán nuestra luz para seguir ese camino a partir de ahora».
Gloria Totorikaguena, autora del libro ‘Australia: Vasconia and the lucky’, describe a Ugalde en su pésame como «un titán de la identidad vasca muy reconocido por la Diáspora vasca en todo el mundo».

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