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Personas de diferentes ámbitos reclaman que se «proteja a la comunidad»

Un total de 55 personas pertenencientes a diferentes ámbitos han suscrito un manifiesto en el que reclaman que «se proteja a la comunidad y, especialmente, a quienes tienen mayor vulnerabilidad». Destacan la labor que están haciendo las redes ciudadanas o los servicios sanitarios, pero alertan de episodios de abuso policial y criminalización.

Sanitarios del Hospital Donostia. (Juan Carlos RUIZ/FOKU)
Sanitarios del Hospital Donostia. (Juan Carlos RUIZ/FOKU)

55 personas de diversas procedencias y de sectores como el de la cultura, el derecho, la comunicación, la universidad, los derechos humanos o los movimientos sociales, hacen público un comunicado en que hacen, en esta coyuntura, un llamamiento a contribuir al cuidado de la comunidad y, especialmente, de las personas con mayor vulnerabilidad, tal y como vienen haciéndolo redes ciudadanas, servicios sanitarios y sociales y organizaciones solidarias. Entre ellas encontramos a Bernardo Atxaga, Katixa Agirre, Ramón Barea, Itziar Ituño, Daniel Innerarity, Garbiñe Biurrun o Alberto Inurrategi.

Así mismo, alertan de la existencia de algunos episodios de abuso policial y de criminalización de la solidaridad y la defensa de los derechos humanos. Y, por ello, hacen un llamamiento a la sociedad en su conjunto, a sus instituciones y organizaciones sociales y sindicales, para que velen por el cuidado de la comunidad, refuercen la solidaridad ante la crisis y prevengan de cualquier actuación, venga de donde venga, que suponga un maltrato para las personas y, especialmente, para quienes más sufren la emergencia social.

«Ni instituciones, ni organizaciones sociales ni la propia ciudadanía, probablemente, contábamos con las herramientas suficientes para hacerle frente. Sin embargo, hay que reconocer, que, en muchos casos, las respuestas de todas ellas de solidaridad y compromiso están siendo importantes. Cabe destacar, entre ellas, la movilización de miles de personas a través de redes de solidaridad que, en barrios y pueblos, se han organizado con una rapidez sorprendente para responder desde el apoyo mutuo y el cuidado a las necesidades de la comunidad y, especialmente, de quienes en ella se encuentran con más dificultades», destaca el manifiesto.

Conculcaciones

Tras destacar la labor solidaria realizada por la ciudadanía en esta situación excepcional, los firmantes del manifiesto subrayan que «observamos con preocupación cómo, en medio de la situación de confinamiento y de las medidas excepcionales de alarma social, se están produciendo algunas condiciones que pueden permitir maltratar a la propia comunidad o socavar las libertades de la ciudadanía».

«Recientemente, pudimos ver imágenes de una actuación en el barrio de San Francisco de Bilbao que mostraba una situación de abuso y maltrato policial. No dudamos que sean acciones aisladas y no correspondan a la práctica general, pero es cierto que, en ese barrio, organismos sociales, vecinales, sindicales, religiosos y asistenciales, están denunciando una presencia policial que no tiene lugar en otros barrios, situaciones de abuso y maltrato, actuaciones de marcado carácter racista, etc. Desde las propias redes de solidaridad ciudadana que mencionábamos, nos indican, además, de que vecinos y vecinas son denunciadas por las policías por recriminar estos hechos desde sus balcones y por alertar en redes sociales de estas situaciones. También, hemos comprobado, el apagón informativo sobre situaciones de este tipo, así como reacciones desmedidas por parte de algunos sindicatos, medios de comunicación y de las propias instituciones públicas que niegan estos hechos e incluso llaman a perseguir a quienes los denuncian», denuncian.

Ante esta situación, «quienes firmamos este escrito, desde procedencias e ideologías plurales, hacemos un llamamiento a la sociedad en su conjunto, a sus instituciones y organizaciones sociales y sindicales, para que velen por el cuidado de la comunidad, refuercen la solidaridad ante la crisis y prevengan de cualquier actuación, venga de donde venga, que suponga un maltrato para las personas y, especialmente, para quienes más sufren la emergencia social».