
El vocal de la Junta Electoral Central (JEC) Carlos Vidal Prado ha admitido este lunes en el Congreso que las elecciones vascongadas y gallegas han supuesto un reto por haberse celebrado durante la pandemia del covid-19, lo que ha llevado a «estirar las costuras del ordenamiento hasta límites insospechados».
En la CAV, el Departamento de Salud de Lakua ha impedir votar a cerca de 200 personas que habían dado positivo, sin articular mecanismos alternativos a acudir a las urnas, y también se han quedado fuera por problemas relacionados con el correo miles de residentes fuera del Estado español (censo CERA). Los recursos presentados por EH Bildu y Elkarrekin Podemos-IU para el primer caso han sido rechazados por las juntas electorales.
Las juntas electorales lo han avalado, en decisiones tomadas en algunos casos la misma víspera de los comicios, pero en un gesto de autocrítica Vidarl Prado ha pedido este lunes que se reforme tanto la Ley Electoral General como las autonómicas para, por ejemplo, poder garantizar el derecho a voto de los enfermos o los internos en residencias de ancianos sujetas a restricciones.
Vidal Prado, catedrático de Derecho Constitucional de la UNED, ha comparecido ante la Comisión Consultiva de Nombramientos del Congreso como el resto de catedráticos aspirantes a formar parte de la Junta Electoral Central, un órgano del que él ya forma parte y al que el PP ha vuelto a proponer como candidato.
Durante la comparecencia para avalar su idoneidad para el cargo, Vidal Prado ha relatado varias de las decisiones que ha tenido que tomar en los últimos años el organismo arbitral y para las que, ha resaltado, no existía una «normativa específica».

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