Iñaki SOTO

Ya se ha pagado otro medio millón de euros por el expolio a GARA

La semana pasada, al lograr llegar a las 10.000 nuevas suscripciones, se advirtió de que pronto habría que abonar a la Seguridad Social otra cuota del expolio al periódico. Eso ya ha ocurrido, con lo que por ahora se han pagado 2 millones y medio de euros en el plazo de dos años. Se sigue trabajando para afrontar la última etapa de este calendario de pagos.

Nombres de peso en Euskal Herria, pero también de Madrid, Catalunya, el Estado francés y México denuncian el expolio a GARA. (Andoni CANELLADA / FOKU)
Primera página de GARA, el día después de conocerse la noticia del expolio. (Andoni CANELLADA / FOKU)

Desde que dimos la noticia del expolio lo hemos explicado varias veces. Hasta que llega la fecha del pago, la sensación es de incertidumbre, por cómo se va a llegar a reunir ese medio millón de euros. Es una cantidad muy grande en el funcionamiento de un periódico, de cualquier empresa de nuestras dimensiones, más aún en un periodo de crisis. Cuando se ve que se logrará, hay un momento de alivio, al que sigue una gran impotencia y un enfado cuando se ejecuta el pago.

Esta vez ha sido igual, pero con particularidades. Estamos en medio de una pandemia, ya en su segunda ola, y se prevé una gran resaca socioeconómica. En este contexto, se habla de fondos europeos, se habla de digitalización y de la importancia de invertir en sectores estratégicos. Se discute sobre la importancia de que haya un debate social informado, del riesgo de las fake news, del poder inaceptable que tienen algunas redes, de los problemas de llegar con información veraz a las generaciones más jóvenes. Y, sin embargo, un medio de comunicación vasco está condenado a pagar medio millón de euros cada seis meses a la Administración española por una deuda injusta, de un periódico que cerró hace 21 años la Audiencia Nacional de manera ilegal. El contraste en este momento entre unos debates y estos pagos es muy chocante.

Por otro lado, hemos llegado a este nuevo plazo habiendo logrado el objetivo de las 10.000 nuevas suscripciones, cifra que al comienzo del expolio marcamos como necesaria para hacer frente a este ataque. La mancheta de GARA ha vuelto a rojo, lo cual ha supuesto una gran alegría para esa comunidad que cree en la importancia de que existan medios de comunicación independientes, que sean rigurosos y profesionales, que ejerzan el control del poder y que aporten al debate público. El calendario sigue apretando, pero el ánimo con el que se toma es otro, más optimista.

El expolio a GARA es una gran injusticia, al que se hace frente a pulso por una gran comunidad, a la que ha entrado mucha gente preocupada por lo que supone el cierre de un medio para la libertad de prensa y para la pluralidad del país. Las diferentes instituciones vascas, sin embargo, no han estado a la altura. Ahora tienen otras prioridades, y es lógico que se centren en ellas. Pero siguen sin contemplar qué debe hacer la sociedad vasca para sostener a este sector, que es una industria cultural, que tiene que ver con el desarrollo de la cultura democrática y con el nivel cultural general de la sociedad vasca. Es un sector en el que hay que invertir, dejando de lado los esquemas clientelares.

2020 está siendo un año terrible, y no parece que 2021 vaya a ofrecer más respiro que el necesario para seguir adelante. Debemos agradecer el compromiso de todas las personas, colectivos y empresas que han aportado para que GARA no cierre.

Al inicio de la campaña dijimos que el objetivo era mantener las inversiones. Ese compromiso sigue vigente y en las próximas semanas y meses, que se presentan particularmente duros, se traducirán en proyectos y desarrollos. Esta apuesta no solo se basa en pagar una deuda, se basa también en invertir en medios independientes vascos.