
Algunas importantes diferencias se ha encontrado Deyverson Silva en esta segunda aventura con el Alavés, después de ser uno de los jugadores importantes en la temporada en la que Mauricio Pellegrino dirigió los destinos del conjunto vasco desde el banquillo.
Para empezar, la estructura del club, que «ha crecido», así como que «ahora la forma de trabajar es mejor». «Antes no había muchas elementos, pero ahora veo muchas cosas buenas», ha añadido.
Del mismo modo, ha valorado positivamente el nivel de la actual plantilla, aunque con la diferencia lógica del distinto estilo futbolístico que Pablo Machín quiere plasmar sobre el césped. «El entrenador me pide que caiga a las bandas, que presione y que ayude a los centrocampistas. Como a todos, me pide luchar y no bajar los brazos», ha relatado.
El delantero brasileño no ha marcado todavía, algo a lo que no le da excesiva importancia. «Lo más importante es que el equipo haga gol, no importa quién marque». Caso de que lo consiga ante el Levante, no lo celebrará, por respeto al club que le dio la oportunidad de jugar en LaLiga. «Estoy muy ilusionado y quiero ver a otros compañeros, aunque el partido será difícil», ha apuntado.
Sí que se ha encontrado en esta nueva trayectoria como albiazul con una mayor competencia en ataque. «Jugar con Joselu o Lucas es un placer y me encantan», indicando que no le importa jugar con otros compañeros o hacerlo en solitario en punta.
También ha resaltado que en estos momentos se encuentra «muy bien» físicamente, aunque ha reconocido que comenzaron «un poco flojos» la competición, algo que han mejorardo a base de entrenamientos.

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