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El Navarra Arena acogerá 422 paneles fotovoltaicos de una comunidad ciudadana energética

El consejero de Desarrollo Económico del Gobierno navarro, Manu Ayerdi, ha presentado en el Parlamento un «proyecto piloto» de producción de energía renovable en la cubierta del Navarra Arena, donde se prevé instalar 422 paneles fotovoltaicos.

El atropello mortal tuvo lugar en las inmediaciones del Navarra Arena. (Iñigo URIZ/ARGAZKI PRESS)
El Navarra Arena acogerá 422 paneles fotovoltaicos de una comunidad ciudadana energética. (Iñigo URIZ/FOKU)

Ha añadido que se realizaría a través de una «comunidad ciudadana de energía renovable» que entrarán en funcionamiento en 2021.

Ayerdi, que ha comparecido a petición de EH Bildu para informar de esta iniciativa, ha indicado que la misma cuenta «con el paraguas legal» de Europa, a través de las comunidades ciudadanas de energías renovables, y del Estado, con la normativa sobre autoconsumo y el consumo compartido.

Enmarcada en el Plan Energético de Nafarroa, ha dicho, se trata de «una palanca más en la hoja de ruta» para reducir las emisiones de CO2, aumentar la cuota de energía renovable en el consumo final, acercar la energía a la ciudadanía y generar actividad económica y empleo en el sector.

En este caso, los 422 paneles tendrán 168 kw de potencia pico para producir 210.000 kw/hora al año, lo que permitirá reducir las emisiones de CO2 en 49 toneladas anuales y a sus usuarios ahorrar 300.000 euros en 20 años.

La inversión, que corre a cargo del Gobierno, se ha calculado en 180.000 euros y la comunidad ciudadana está formada por la UNED, la UPNA, dos bloques residenciales con actividad comercial en sus bajos y el Instituto de Juventud, así como por los ayuntamientos de Iruñea y Cordovilla.

Los requisitos son estar a una distancia del Arena no superior a 500 metros y contar con suministros de baja tensión, mientras que el propósito, ha subrayado Ayerdi, es que sea un proyecto «replicable» para aumentar la producción de energía renovable y el autoconsumo.

Y al respecto ha agregado que en 2018 la potencia fotovoltaica consumida era de 6.000kw, el 3,6% de toda la potencia fotovoltaica instalada, y equivalente a 540 toneladas equivalentes de petróleo, y en 2019 se alcanzaron los 11.400 kw, 1.028 toneladas equivalentes de petróleo y el 6,5% de toda la potencia instalada.

Tras subrayar que el crecimiento es «muy importante», ha precisado sin embargo que la producción fotovoltaica es todavía «muy pequeña» y representa alrededor de un tercio de la producción eléctrica renovable de Nafarroa, que suma 305.000 toneladas equivalentes de petróleo.

Por EH Bildu, Laura Aznal ha subrayado que el reto medioambiental es uno de los prioritarios para la coalición soberanista y con esta visión ha destacado el valor de este proyecto, que ha deseado que se extienda por lel herrialde puesto que «se acerca mucho al modelo energético que defendemos».

Ha destacado además que el proyecto tendrá un 15% de eficiencia, cifra «nada desdeñable», igual que la reducción del gasto energético y de emisiones de CO2 que supondrá, al tiempo que ha valorado la participación ciudadana en la iniciativa y su «nulo» impacto ambiental.

Por Navarra Suma, Carlos Pérez Nievas ha indicado que «hay que potenciar y facilitar desde la administración el autoconsumo», aunque ha pedido que se defina el modelo que se pretende, se haga una planificación y se revise la normativa para tener «un marco general que dé seguridad jurídica a todos».

Ainhoa Unzu, del PSN, ha calificado el proyecto de «pionero» y aseverado que es un «muy buen proyecto», ya que promueve «un uso racional» de la energía, «encaja perfectamente» en las directrices europeas, reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero y «desde el primer año» permitirá a sus usuarios un ahorro.

Por Geroa Bai, Mikel Asiain ha considerado una buena iniciativa «sacar provecho» al Navarra Arena y ha defendido un modelo de gestión participativo, voluntario, abierto, que supondrá una «gran oportunidad» para los vecinos de la zona y servirá de prototipo para el resto de Nafarroa, por lo que jugará «un papel primordial en al transición energética».

Mikel Buil, de Podemos, ha calificado de «puntero» este proyecto en relación con la normativa y ha apuntado que es una iniciativa enmarcada en el modelo de ciudades sostenibles, al tiempo que «democratiza» la producción energética, reduce la «dependencia de los grandes oligopolios» y abarata precios.