
Etxerat ha informado este lunes de que la presa vasca Olatz Lasagabaster no tiene que regresar a prisión. Se encontraba en Usurbil desde que hace unas semanas le concedieron el tercer grado, tras un periodo anterior en Aranjuez y antes en Picassent (Valencia), donde nació Xua, hija suya y del también prisionero Patxi Uranga.
La situación de la niña y el riesgo de separación al cumplir los tres años generó una intensa campaña de solidaridad, que incidía además en que ambos tenían que estar realmente en libertad por haber superado tres cuartas partes de la condena.
Tras un ligero acercamiento a Madrid, en Aranjuez este verano nació además Maddi, su segunda hija.
La situación empezó a encauzarse a inicios de este mes de noviembre, con la concesión del tercer grado para ambos y el traslado a Martutene. En el caso de Lasagabaster, al no haber un módulo para madres, la usurbildarra no tiene que acudir a pernoctar a prisión pero le han colocado una pulsera electrónica y no puede abandonar su domicilio de 20.00 a 8.00. Su pareja sí tiene que acudir a dormir a Martutene, de lunes a jueves.

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