«PNV y Bildu no hicimos un esfuerzo sincero con el nuevo estatus; ahora veo margen»
Andoni Ortuzar Arruabarrena (Abanto-Zierbena, 1962) ha sido elegido por tercera vez, y por unanimidad, para presidir cuatro años más el Euzkadi Buru Batzarra, en un 2020 que tenía que haber sido de celebraciones para el PNV y que, como a toda la sociedad, la pandemia ha chafado en buena medida.

2020 era un año especial para el PNV. Cerraba un ciclo electoral victorioso, cumplía 125 años y tocaba Asamblea General. Pero «la pandemia nos ha dado una lección de humildad, que al PNV no le viene mal», según Andoni Ortuzar. «No hemos podido ni celebrar el Alderdi Eguna ni el Aberri Eguna. Esto no pasaba ni con Franco», afirma.
Al final han hecho unos cambios en sus direcciones.
Nuestro proceso, se crea o no se crea, es muy abierto y uno puede pensar que toca renovación y la gente cree que no y no salen nombres. La situación política y social quizá no aconsejaba cambios. Yo hubiera planteado más. Hemos hecho algunos para incorporar más mujeres y el cambio de Iñaki Txueka por Xabier Barandiaran va por un cambio generacional. Tanto Barandiaran como Nerea Melgosa refuerzan el área de pensamiento político y conocimiento social.
¿Hacia dónde va el PNV?
A construir una nación vasca más justa, más próspera y más libre.
No ha habido ponencias.
Las tenemos escritas, pero estatutariamente para eso debe haber una Asamblea General que no ha sido posible. El PNV no va a dejar de ser abertzale, no va a dejar de tener como fin último la independencia de Euskadi. Lo que hacemos cada cuatro años es una adaptación al tiempo político y eso ya lo haremos.
A veces parece que el PNV no se mueve, pero en estas legislaturas ha cambiado casi todo el grupo parlamentario.
Nuestro modelo es así. La renovación va de abajo arriba. Hace cinco años y hace uno hicimos la mayor renovación que ha hecho ningún partido en municipios y juntas generales. Luego le tocó al Parlamento. Y probablemente dentro de cuatro años toquen las estructuras internas.

¿Va a llevar el PNV en esta legislatura el debate sobre el nuevo estatus al Parlamento?
Está allí, ahora hay que dar un nuevo paso. Sobre la base de lo que tenemos hay dos vías. Una, es darle una vuelta más como grupos parlamentarios al texto de los expertos con las aportaciones que tienen consenso y con las que no tienen tanto consenso, a ver si somos capaces de llegar a mayores acuerdos. O tenemos una segunda posibilidad: que el PNV asumiera la tarea de redactar una proposición de ley que luego sea susceptible de ser negociada y enmendada. Esto no le da miedo al PNV, pero preferiría la primera. Creo que en el último proceso no hicimos las cosas bien. Probablemente teníamos las elecciones muy cerca y eso hizo que sobre todo nosotros y Bildu no hiciéramos el esfuerzo político sincero que habría que hacer para salvar un acuerdo. Yo le echo la culpa a Bildu y ellos nos la echan a nosotros. No voy a entrar en eso. Quizá ahora podríamos tener un margen para llegar a un acuerdo. Yo le veo ahora a Bildu, al menos en la posición política que están teniendo en Madrid y en Nafarroa, en una actitud distinta a la de hace un año, que fue cuando rompimos y se torció el tema del autogobierno. Quizá ahora veo un margen.
¿Hay plazo?
No tenemos prisa pero tampoco tantas oportunidades de acertar. Una gran parte de lo que vaya a salir de solución para el autogobierno, aquí y en Catalunya, aunque diferenciemos los dos procesos, está en Madrid; y hay que aprovechar esta ventana de oportunidad. Yo lo sitúo entre las elecciones catalanas y lo que deparen, y el final de la legislatura en Madrid.
En Nafarroa se ha constituido este fin de semana Geroa Sozialberdeak liderada por Uxue Barkos ¿Qué opina el PNV?
Es una idea legítima, porque teníamos una coalición poco coherente, con un partido como el PNV, otro muy pequeñito como Atarrabia Taldea, y luego adscritos, no adscritos y mediopensionistas. Esa gente que componía la asamblea de Geroa Bai vio la necesidad de organizarse como partido. Eso en principio nos parece bien, porque somos fuerzas políticas con espectros diferentes pero que coincidimos en un espacio vasquista y progresista en Nafarroa que sirva de colchón y garantice que no haya gobiernos de derecha. Otra cosa es el nombre, el momento, la forma en la que se comunicó... que hizo que tuviéramos algunas suspicacias que ya han desaparecido. Les doy la bienvenida y tengo la garantía de sus promotores de que su proyecto político es Geroa Bai y con el PNV.
Uno de los pilares del PNV, Manu Ayerdi, está ahora en el punto del mira del TS...
Es una injusticia. Es el mismo Marchena, la misma Sala Segunda que nos ha dado otros disgustos en el país y detrás está UPN, que probablemente sea la posición política más retrógrada de toda Europa. Es una pena porque Manu es una persona muy capaz. A una parte de los sectores económicos e industriales navarros les estaba quitando los miedos que tanto promueve UPN, demostrando que se puede gestionar un Gobierno progresista en Navarra con bases sólidas y parangonables a lo que hacemos en la CAV y lo que se hace en otros ámbitos del Estado. Espero que todo quede en agua de borrajas y ojalá que no le tuvieran ni que investigar, pero eso es difícil una vez se admite a trámite, incluso por su propio derecho a defenderse.
También tienen problemas en Alonsotegi, donde piden ocho años de cárcel al exalcalde.
Ese es un tema largo, que lleva muchos años. Hay que reconocer que algunas malas decisiones y algunas prácticas administrativas no bien hechas han devenido en una situación que no es buena para el Ayuntamiento. Lo que puedo garantizar es que ahí no ha habido ni corrupción ni enriquecimientos ilegítimos, ni desviaciones de dinero. Alonsotegi tenía una previsión de desarrollo urbanístico e industrial con las que hizo la cuenta de la lechera. Luego llegó la crisis de 2009 y cosas que se pusieron en marcha pues el Ayuntamiento ha tenido dificultades para gestionarlas. Y estamos en una situación que no es buena, pero ahí no ha habido corrupción.

¿Y de esta crisis vamos a poder salir de otra manera?
Creo que sí. Espero que salgamos más rápido y mejor, porque no es de origen económico sino sanitario, aunque las consecuencias económicas están siendo brutales. La expectativa es que podamos salir en el tercer trimestre del 2021. Pese a ello habrá sectores que suban y otros para los que esto haya sido su puntilla y habrá que ayudarles a bienmorir o a reestructurase y recuperar el empleo.
¿Se ha arrepentido de proclamarse hostelero mayor del...
No [interrumpe]. Es que es verdad. No hay nadie que tenga cien locales de hostelería (batzokis) en esa situación con cien familias por lo menos y otros trabajadores dependiendo de ellos. Lo que les quería decir es que les entiendo, pero que el problema no es que al Gobierno le haya dado por dictar una ley seca y cerrar todos los bares, sino que ha quedado claro que es uno de los factores de transmisión, no por su culpa, sino por el mal uso que hacemos de ellos, incluido yo que soy txikitero.
¿Ven algún problema en la posición del PSE en contra de la búsqueda de gas en Armentia?
No creo. El PSE responde a la situación de Araba que también afecta al PP, que haría un pozo hasta en la Plaza de la Cibeles, pero en Vitoria no. Ambos creen que hay un cambio socioelectoral en Gasteiz y que ellos no pueden perder comba, cuando es en el único sitio en el que han tocado poder. El del gas, es un tema complicado. Ningún país renuncia a sus riquezas. Seríamos el primero que renuncia a saber lo que tenemos debajo del suelo y luego tomamos una decisión, vemos si compensa o no compensa, y si no compensa lo tapamos con hormigón y ya está. Dicho esto, hay una legislación, unas expectativas, unas licencias y respetaremos lo que digan los técnicos.
Desde la experiencia del PNV en coaliciones, ¿algún consejo para Sánchez e Iglesias?
Entiendo lo que hace Pablo Iglesias, pero si fuera Pedro Sánchez le pondría las cosas más estrictas. Una coalición tiene que tener unas normas. No puedes estar todo el día jugando al gato y el ratón y que se convierta en una seña de identidad del Gobierno. Y esto va por los dos. Porque eso afecta a la viabilidad del Gobierno no solo ante un Congreso hecho trizas, sino que te miran desde Bruselas, los organismos internacionales, no es lo mismo que la prima de riesgo esté en 100 que en 400. No podemos estar dando la impresión de que todos los días están a leches en ese Gobierno. Y también deberían rebajar las expectativas de lo que se puede sacar de un gobierno o no. Porque si buscas réditos a corto plazo para tu sigla, esa es la mejor forma de romper un gobierno. Y va para los dos. Probablemente también Sánchez está utilizado la marca del gobierno de coalición frente a un PP que está aturdido.
¿Qué hacemos con la monarquía?
Democratizarla a todos los efectos. Esa expresión que tiene el lehendakari de republicanizar la institución. Yo no quisiera una monarquía para un Estado vasco, y menos de Borbones. Tampoco me veo buscando otras familias dinásticas por ahí, como los Beaumont. Pero si los españoles quieren que esa sea su institución, la jefatura del Estado tiene que ser una institución transparente y democrática, conectada al 2020 y no vivir de los réditos de una transición ahora mitificada.
¿Y con el Ejército?
Cuanto más esté en la OTAN, mejor, eso les ha llevado a parámetros europeos. Pero se ve que en cuanto pasan a la reserva les sale el pelo de la dehesa. Es un caso definitorio de qué clase dirigente hemos tenido en el Ejército español, pero creo que es anecdótico en su capacidad de tracción. Si no hubiera prensa que está en acoso y derribo contra Sánchez, esto no tendría la mínima traducción.

¿Ha hablado con Arnaldo Otegi desde la decisión del TS de volver a juzgarle?
Sí, creo que sí. Hablamos bastante. Más de lo que la gente cree y está bien. Compartimos reflexiones y muchas cosas. También discutimos.
¿Qué opina de la decisión?
Ahora están intentando darle la vuelta, buscando un relato de por qué hay que volver a juzgarlos, para que sea incluso una garantía para los juzgados y tal. En la realidad práctica es inentendible, es una auténtica barbaridad. Es volver a poner a la justicia española en mayor aprieto y más señalada ante Europa. Antes hablábamos del Ejército, al que al menos la OTAN le ha obligado a modernizarse y ha cambiado sus estructuras mentales y, el que no, pues con esto del pase a la reserva se iba limpiando y regenerando. Pero el poder judicial español no ha tenido transición. No solo política, que quizá no es lo más importante, sino corporativa. Hace falta como el comer un cambio en el poder judicial español.

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