Ane  Urkiri
Elkarrizketa
Lucas Eguibar
Campeón del Mundo de snowboardcross

«En ningún momento pensé que no lo iba a conseguir, estaba súper centrado»

Lucas Eguibar (Donostia, 1994) se colgó la medalla de oro en el Mundial de snowboardcross en Idre Fjäll (Suecia). Hace cuatro años se quedó a las puertas del primer puesto y este 2021 se ha sacado la espina para completar una hazaña indescriptible para el donostiarra: «Es un sueño».

Lucas Eguibar, en la final del Mundial de Idre Fjäll. (Anders WIKLUND / AFP)
Lucas Eguibar, en la final del Mundial de Idre Fjäll. (Anders WIKLUND / AFP)

No han sido cuatro años fáciles para Lucas Eguibar, tal y como señala a NAIZ. Desde 2017 no había conseguido subir a ningún podium y por eso toma una relevancia especial el oro cosechado en el Mundial de Idre Fjäll. Sin tiempo para saborear la victoria mundial, y una vez asimilado que es campeón del mundo, Eguibar se encuentra en Austria, listo para competir en la segunda prueba de la Copa del Mundo que comienza este martes.

«Como ya estoy centrado en esta nueva carrera es como que se me olvida pensar en ello», reconoce el donostiarra. Pero cuando vuelve a ver las imágenes o cuando vuelve a hablar con la gente –«todavía tengo muchos mensajes sin responder»– va recordando la hazaña, aunque piensa que ya ha disfrutado el triunfo: «Obviamente me hubiese gustado que estuviera mi familia, pero fue una carrera bonita y yo ya la he disfrutado».

¿Cómo recuerda la carrera? Remontó desde la tercera posición.
Mi estrategia de la final era hacer eso. Era salir al margen del grupo, mantenerme segundo o tercero y aprovechar el rebufo de la parte final. En ningún momento pensé que no lo iba a conseguir, sino que estaba súper centrado y salió todo a la perfección.

¿En un tiempo tan reducido tienen margen para cambiar de estrategia?
Vas con una estrategia pero también tienes planes como de reserva. Mi estrategia era mantenerme segundo o tercero y luego intentar adelantar abajo, sabiendo que el primero y el segundo iban a estar cerca. En la parte de arriba, al inicio de la carrera, estaba tranquilo. Si el primero llega a intentar escaparse hubiese intentado pasar al segundo y seguir para tratar de alcanzarlo.

De hecho, tras la semifinal reconoció que no fue la carrera esperada porque estuvo en el primer puesto durante los primeros metros.
Yo tenía estudiada bastante esta carrera, sabía que siempre se adelantaba al final por el viento. Y en la semifinal fue como que yo iba mucho más rápido en la parte de arriba, les adelanté y pensé en intentar tirar y a ver qué pasaba. La verdad es que pasé de milagro a la final.

La final también fue apretada. ¿En qué momento se enteró de que había ganado?
Me dijo Alessandro [Hämmerle, segundo en la final] que había ganado yo y yo quería ver la pantalla, quería estar al 100% seguro. Le estaba creyendo pero de todos modos quería verlo reflejado en la pantalla.

Y reconoció que se le saltó alguna lagrimilla. Lo dijo como algo novedoso, sorprendente. ¿No se suele emocionar después de ganar?
A veces sí pero esto fue como un sueño. Llevo muchísimo tiempo soñando con esto y ya con solo pensarlo se me pone la piel de gallina. No sé por qué me emocioné. Además, nada más entrar en meta me llevé las manos a la cabeza y se me saltaron las lágrimas. No suele ser normal porque normalmente llegas con muchísima adrenalina. Yo estaba soñando porque era una locura estar allí.

Llevo años compitiendo muy bien y ya sabía que, de intentarlo e intentarlo, algún día llegaría

Hace cuatro años en Sierra Nevada terminó en segunda posición. Ha mencionado que han sido cuatro años de muchos altibajos. ¿En qué ha mejorado o en qué se ha centrado para lograr esta victoria?
Me he centrado en mí. Estos últimos cuatro años han sido un poco más duros porque en la nieve entreno bastante solo. Me autocorrijo los fallos, analizo los vídeos yo mismo… Creo que eso también me ha ayudado porque he crecido bastante. Antes tenía un entrenador que me decía en qué fallaba [Israel Planas, falleció en 2017] y ahora tengo que hacerlo yo. Eso me ha hecho crecer, me fijo más en los rivales y yo creo que ha sido eso. Por otra parte, llevo muchísimos años compitiendo muy bien, solo que algunas veces me ha faltado un poco de suerte o llámalo como quieras. Llevo años compitiendo muy bien y ya sabía que, de intentarlo e intentarlo, algún día llegaría.

¿Cómo se ve de entrenador?
En algunos aspectos está muy bien porque me autocorrijo, me autoexijo y mejoro. Pero me gustaría tener a alguna persona. Estoy todo el rato pensando en la carrera, en qué tengo que hacer cada momento y es un poco estresante, la verdad.

¿Qué prefiere, la victoria en la Copa del Mundo o el oro Mundial?
Ahora mismo me quedo con lo último. Me ha costado muchísimo y siento que ahora soy muchísimo mejor que antes, hablando en todos los aspectos, personal y deportivo. Estoy creciendo y este título significa mucho.

Ganó la Copa del Mundo en la temporada 2014-2015, hace ya seis años. ¿Qué recuerdos guarda de aquel Lucas?
Que era muy joven y por eso digo que prefiero mucho más esta victoria. Era joven, tenía 21 años y tenía muchas cosas por aprender.

¿Fue más inesperado?
Sí, fue totalmente inesperado. Estaba logrando buenos resultados pero fue un año muy raro, estuve delante en varias carreras y me llevé el Globo de Cristal.

El martes retoma la competición de la Copa del Mundo en Austria. ¿Cómo está en la general?
Hemos jugado dos carreras y en la general no estaré muy bien porque las dos que hicimos fueron en Italia y además en el segundo día me caí y me hice daño en el brazo [terminó en la 13ª y 14ª posición]. Intentaré hacer ahora una buena carrera y en las que quedan también para intentar quedar lo más arriba posible.

El próximo año llegan los Juegos de Invierno. Ya sabe lo que es ganar la Copa del Mundo, ahora el Mundial… ¿El oro olímpico es su próximo reto?
No, el objetivo es estar. Tampoco me como mucho la cabeza por ello. Entreno para ganar, obviamente, pero queda un año. Estoy ahora en Austria, voy a intentar competir y ganar esta semana, la próxima semana disfrutaré en casa y luego me centraré en las siguientes carreras.

Supongo que ganar es complicado pero, ¿es más complicado mantenerse arriba?
Sí, eso es. Gané con 21 años, en 2017 hice dos platas en los Mundiales de Sierra Nevada y desde entonces no había conseguido subir al podium ni en el Campeonato del Mundo ni en el Mundial. En esos tres años he quedado cuarto en la general de la Copa del Mundo y también en el Mundial. El mantenerse ahí arriba es muy complicado.

Las becas que nosotros vamos a cobrar el año que viene dependían del resultado del pasado jueves

¿Le supone bastante presión mantener los patrocinadores y las becas?
Intento no fijarme en ello. Es cierto que yo cobro en base a los resultado que logro. Las becas que nosotros vamos a cobrar el año que viene dependían del resultado del pasado jueves. Y eso es una carrera. Si tú tienes un día bueno pues, muy bien; pero si no, el año que viene tu beca va a bajar mucho. Si lo piensas así es mucha presión. Mi primera motivación es ganar las carreras y luego ya vendrán las becas o los patrocinadores.

¿Y cómo es competir en plena pandemia? Estuvo 10 meses sin competir, desde marzo hasta enero.
Sí, hace tres semanas que hicimos las primeras carreras. Es un poco lío porque si tenemos que hacer escala en tal sitio tenemos que llevar el resultado del PCR y antígenos, una vez que llegamos a la carrera una PCR, cuando volvemos a casa otra… Es lo que hay ahora.

¿Ha tenido limitaciones para entrenar? Por ejemplo, en el confinamiento más duro, ¿cómo entrena un deportista de snowboard?
Nada, no hice nada, no pude hacer nada. En junio ya estábamos en la calle y ya empecé a entrenar. Normalmente, nuestro calendario empieza en diciembre y había mucho tiempo.

Se ha convertido viral el vídeo que grabó su hermano Nico. ¿Qué sintió cuando vio el vídeo?
Me emocioné. Me gusta ver la reacción de la gente porque mucha gente me dijo que había gritado con mi victoria. Verlos a todos en casa celebrando me emocionó, me hizo muchísima ilusión.

¿Y qué prefiere la retransmisión de Eurosport o la de su hermano?
La de mi hermano (se ríe). Ha sido muy especial.