Natxo Matxin

El empuje de Osasuna no basta ante un adversario más poderoso en ambas áreas (0-2)

Aunque le ha puesto ganas, Osasuna no ha podido con un Sevilla mucho más contundente en ambas áreas, que se ha adelantado a balón parado con un testarazo de Diego Carlos en el 19 y ha cerrado el choque en una contra materializada por De Jong en el 50.

Los jugadores del Sevilla celebran uno de los dos goles marcados a Osasuna en El sadar. (Iñigo URIZ/FOKU)
Los jugadores del Sevilla celebran uno de los dos goles marcados a Osasuna en El sadar. (Iñigo URIZ/FOKU)

El Sevilla ha acabado con la racha positiva de un Osasuna que venía de encadenar dos triunfos consecutivos ante Eibar y Levante, pero que se ha visto superado por un rival más poderoso en las zonas decisivas, demostrando por qué ocupa ahora la tercera plaza adelantando al Barcelona.

Los pupilos de Jagoba Arrasate le han puesto todas las ganas del mundo para intentar sumar ante el cuadro hispalense, pero este se ha mostrado superior a la hora de manejarse con el esférico y en las jugadas de estrategia.

Y eso que los locales han salido como un vendaval, apretando muy arriba y forzando pérdidas peligrosas del contrario, que han propiciado un testarazo de Oier al tercer minuto de juego que no se ha convertido en el 1-0 porque el poste lo ha impedido cuando Bono ya estaba batido.

Sin embargo, el panorama ha ido cambiando a medida que los hispalenses se han adueñado del cuero y se han posicionado mejor sobre el césped de El Sadar. Han superado con precisión en sus pases la presión rojilla y llegado con peligro, generando alguna que otra ocasión, como una volea de Munir que ha blocado sin problemas Sergio Herrera.

Pese a ello, la escuadra navarra, bien replegada en propio campo, no parecía estar sufriendo en demasía, hasta que ha concedido un corner. El Sevilla entonces ha dejado patente que también es un bloque con mucho poderío físico a balón parado.

Aridane ha perdido la marca de Diego Carlos y el central brasileño no ha desaprovechado la ocasión para subir el 0-1 al electrónico. Así, la diferente pegada entre ambos equipos ha comenzado a decantar el choque del lado de los de Nervión.

Osasuna se ha rehecho del golpe disputándole, ahora sí, la pelota a su adversario y llegando con mayor asiduidad al área andaluza, pero sin que la zaga hispalense pasase por excesivos apuros, abortando sin problemas cualquier lance peligroso.

Tras el descanso, se preveía reacción de los anfitriones, pero esta se ha cortado de cuajo. Apenas cinco minutos se han mantenido vivas las opciones de pelear por los puntos. Un balón mal controlado con el pecho por Lucas Torró ha servido para el robo de Fernando –con cierta fortuna también–, la apertura profunda de este a la cabalgada por la izquierda de Munir y el centro raso para que De Jong la haya tocado con la espuela llegando tarde otra vez Aridane.

El ariete holandés nacido en Suiza ha sido un baluarte para su equipo en los balones aéreos, que se ha llevado casi todos, y a la hora de servir como boya ofensiva con la que combinar y abrir a banda para desarbolar la defensa navarra.

El 0-2 ha sido la puntilla y el momento en el que Arrasate ha quemado sus naves con un triple cambio para intentar variar la dinámica y tambén el estilo de juego, buscando uno mucho más directo. Pero ahí también el Sevilla ha estado perfecto, solo permitiendo un cabezazo de Calleri que no ha encontrado portería.

Los minutos se han ido sucediendo y Osasuna no ha encontrado ninguna vía de agua con la que inquietar a un oponente que juega en otra liga. Al menos, los rojillos han demostrado que están muy vivos y que, estando al mismo nivel, pueden hacerle daño a otros equipos con los que compiten por la permanencia.

El cuadro navarro se medirá este próximo sábado al Alavés en Mendizorrotza, en un derbi que puede definir la inercia de cara a próximas jornadas para aquel conjunto que sepa hacerse con el triunfo en tan importante duelo.           

Arrasate: «Nos hemos enfrentado a una roca»

Más que a errores propios, Jagoba Arrasate ha achacado a méritos del rival la derrota de los suyos, al asegurar que «nos hemos enfrentado a una roca». «Sabíamos que eran poderosos a balón parado. La acción de Jordán es buenísima y la entrada de Diego Carlos, también», ha analizado refiriéndose al 0-1.

El técnico de Berriatua ha destacado que al menos los rojillos han dispuesto de «más presencia en su campo» a raíz de ponerse por detrás en el luminoso, «pero sin generar ocasiones». «Si algo se ha demostrado es que el Sevilla es un equipo con mayúscula, lo hace bien con y sin balón», ha contrapuesto.

El tropiezo ha truncado el buen momento de la escuadra navarra, pero ha asegurado que ello no debe durar «nada» en la cabeza de sus futbolistas. «Esto es muy cambiante y no nos fiamos de nada. Venimos de donde venimos y debemos apretar los dientes, a pesar de estar mejor en las últimas jornadas”, ha advertido.

     

Las estadísticas del partido se pueden consultar en la página especial de NAIZ.