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El estudio del «hombre de Loizu» permitirá saber cómo vivía y qué comía

Tras el hallazgo del «hombre de Loizu», completamente inusual según destacan los expertos, comienza la fase de estudio, que permitirá conocer cómo vívía y qué comía el primer navarro hace 11.700 años.

La arqueóloga Maitane Tirapu, junto a los restos del «hombre de Loizu». (Idoia ZABALETA/FOKU)
La arqueóloga Maitane Tirapu, junto a los restos del «hombre de Loizu». (Idoia ZABALETA/FOKU)

El hallazgo del cuerpo del llamado «hombre de Loizu» sigue sorprendiendo a los arqueólogos, que subrayan lo inusual de los restos que han encontrado y destacan que su análisis permitirá comnocer muchos datos sobre la vida de los seres humanos en la Euskal Herria de hace 11.700.

Es lo que destaca en Hamaika Telebista la arqueólogo Maitane Tirapu, quien subraya que el «hombre de Loizu» no es solo el primer navarro, el ser humano más antiguo que se conoce, sino que solo hay otro esqueleto similar en la Península Ibérica, pero es «más joven». 500 años concretamente.

Tras el hallazgo, comienza la fase de análisis de los restos. Tirapu destaca que gracias a estos estudios, se podrá conocer cómo era su alimentación, pero también si era autóctono de la zona o había llegado desde otro sitio.

La arqueóloga navarra añade que «el hombre de Loizu» es joven, de entre 17 y 21 años. Gracias a ello, podrá saberse cuándo se produjo el destete, es decir, cuándo dejó de alimentarse de la leche materna. Cuál era su dieta, las enfermedades que sufrió o si los alimentos que consumían eran de la zona o se desplazaban hasta el mar para conseguirlos son otros de los elementos que podrán conocerse gracias al estudio del cuerpo.

El análisis del ADN, además, permitirá realizar un árbol genealógico para conocer a sus antepasados genéticos.

Tirapu explica que encontrar dientes es normal, porque el azúcar no existía y la dieta de los seres humanos de la época no incluía carbohidratos. Existen yacimientos de la época, que permiten conocer cómo se vivía en la época, pero lo inusual del caso de Loizu es que se haya encontrado un cuerpo entero y en un estado de conservación tan bueno.

De momento, parece que el cuerpo fue introducido en la cueva para realizar algún rito, algo común en esta época de la Prehistoria. Sin embargo, Tirapu señala que todavía se desconoce cómo lo metieron, porque es imposible cargar con un cuerpo desde la entrada que se conoce. Los espeleólogos están tratando de encontrar otra entrada a la cavidad en la que se halló el cuerpo, sin objetos alrededor. Pero de momento, no la han encontrado.