Joseba Iturria
Periodista deportivo. Real Sociedad y ciclismo

Imanol dedica la Copa a los sanitarios y a todos los aficionados y lo celebra como un forofo

El técnico de la Real se ha puesto una camiseta blanquiazul al final de su rueda de prensa para reproducir los gritos de sus aficionados, a los que considera el motor de la victoria. Se ha acordado de un tío y de su madre fallecidos.

Imanol, feliz con el trofeo de Copa al término del partido. (Monika DEL VALLE/FOKU)
Imanol, feliz con el trofeo de Copa al término del partido. (Monika DEL VALLE/FOKU)

Imanol ha dedicado la Copa «a los médicos y a los enfermeros que trabajan en primera línea y que salvan tantas vidas. Eso sí que es meritorio y quiero dedicarles esta Copa».

El técnico oriotarra ha añadido que «he acabado llorando como toda Gipuzkoa. Ayer salí de Zubieta llorando tras recibir un video de mi familia. Esta semana ha muerto un tío mío de covid. Hace 36 años esta semana falleció mi madre cuando yo tenía 13. Cuantas emociones contenidas... Jugando lo que nos jugamos, el motor ha sido la afición y se lo dedico a toda Gipuzkoa».

Imanol ha señalado que «es un orgullo enorme, terrible. Estoy muy contento y superogulloso de ser entrenador de la Real y de hacer historia. Sin la ayuda de los aficionados y de los medios de comunicación no habría sido posible».

Se ha acordado también de su familia: «En seis meses he dado cuatro paseos con mi mujer por el monte. Voy a casa y estoy con la mascarilla en casa, intento no cenar con ellos. Me han aguantado lo indecible, esto va también para mi mujer y para mis dos hijos».

Muy tranquilo con Mikel Oyarzabal

Imanol ha dicho sobre el penalti transformado por Oyarzabal que «estaba muy tranquilo porque es Mikel y porque aparece en las grandes ocasiones. Lo he vivido con tranquilidad, como todo el partido, porque veía bien a los jugadores concentrados. Habíamos trabajado bien durante la semana, nos jugábamos algo importante, hemos hecho un gran partido y hemos sido merecedores de conseguir la Copa».

Ha destacado que su equipo ha tenido «personalidad. Se ha visto a la Real de siempre, tranquila con balón, siendo valiente en la presión... Estoy muy contento porque no es fácil ante semejante rival en semejante escenario. La mitad de la plantilla estaba en Segunda B conmigo hace cuatro años por los campos de Bizkaia. No os podéis imaginar la ilusión y la emoción que puedo sentir en este momento por dar esta alegría a toda la afición».

Imanol ha reconocido que «como casi toda Gipuzkoa, he llorado cuando el árbitro ha pitado el final. Se me han hecho eternos los ocho minutos de prolongación. Hasta entonces estaba tranquilo, pero sabemos que el Athletic aprieta hasta el final, cuelga balones y no es la primera vez que habría hecho un gol en los últimos minutos. Pero hoy no habría sido justo que el equipo no fuera campeón. Se lo merecen los jugadores, la afición. Estoy muy orgulloso y muy emocionado de ser entrenador de este club que tanto nos da y tanto nos quita».



Ha hecho un llamamiento «a la cautela por la pandemia. Ya habrá tiempo de celebrar esta Copa como se merece. Y antes de acabar me voy pasar del modo entrenador al modo aficionado. Me voy a poner la camiseta de la Real y gritad todos conmigo. Erreala Ale! Irabazi arte! Beti egongo zara gurekin. Aupa Erreala!!!»