Arnaitz Gorriti

CSKA de Moscú vuela a la Final Four con Clyburn disfrazado de Superman

El alero de Detroit ha conseguido 34 puntos y 7 rebotes para el 68-85 con el que el cuadro moscovita ha rubricado la «barrida» ante un Fenerbahçe limitado a Nando De Colo. El Barça ha recuperado el factor cancha en San Petersburgo y el Bayern recorta distancias sobre Armani Milano.

Will Clyburn postea a Nando De Colo, siendo ambos los principales protagonistas del partido de Moscú. (EUROLEAGUE.NET)
Will Clyburn, en ataque y en defensa, ha roto la resistencia de Fenerbahçe. (EUROLEAGUE.NET)

FENERBAHÇE 68 (0) - CSKA MOSCÚ 85 (3)

«Hay que felicitar a los jugadores y a todo el club. Hemos tenido muchas dificultades, desde brotes de covid-19 a lesiones y jugadores que han abandonado el club, pero los jugadores han respondido cuando han hecho piña, comportándose como equipo». Son palabras y es el recado que Dmitris Itoudis ha lanzado pensando tal vez en Mike james, luego de que el conjunto del Ejército Rojo y vigente camepón de la Euroliga haya rubricado otra clasificación a la Final Four, después de «barrer» por 3-0 a Fenerbahçe.

«Hemos empezado mal, con hasta 12 puntos de desventaja», ha admitido Itoudis, al vez cçomo Fenerbahçe ha empezado a toda velocidad, con Nando De Colo erigido en el salvador de los otomanos.

Sin embargo, el parcial de 24-17 del primer cuarto ha devenido en un 15-27 que, ya en el segundo asalto, ha puesto el marcador desnivelado en favor del conjunto ruso. Ya para entonces Will Clyburn ha empezado con su show, unos 34 puntos y 7 rebotes, con Iffe Lundberg añadiéndole 22 tantos –más 7 rebotes, 5 asistencias y 4 robos– al cuadro moscovita.

En pleno brote de coronavirus y con Jan Vesely lesionado, y sin el técnico Igor Kokoskov en el banquillo –ha tenido que seguir Erdem Can al frente del banquillo de Fenerbahçe–, los locales han empezado a doblar la rodilla demasiado pronto. De Colo no ha tenido ningún compañero a su mejor nivel –Guduric, segundo mejor anotador de Fenerbahçe, se ha quedado en 10 tantos– y cuando el tercer parcial ha evidenciado el fin de cualquier hostilidad –11-27, para llegar al final del cuarto con 50-71–, los diez minutos finales han quedado a beneficio de inventario.

El CSKA de Moscú no falla en una Final Four desde 2011, y en la cita de Colonia, entre el 28 y el 30 de mayo, podrá defender su reinado, conquistado en Gasteiz hace dos años.

ZENIT SAN PETERSBURGO 70 (1) - BARCELONA LASSA 78 (2)

Mucho pico y pala y no mucha brillantez en el triunfo del Barça, que una vez más ha sabido encontrar a Brandon Davies como elemento desestabilizados de un Zenit que ha echado de menos a Ponitka y Gudaitis, sensibles bajas del conjunto ruso.

Los 5.187 espectadores del Sibur Arena han apretado cuanto han podido, y Xavi Pascual ha planteado otro partido en el barro, una pelea al que los de Jasikevicius no han eludido. No hay que dejarse engañar porque el Barça haya ganado tres cuartos y ha empatado otro. Cada punto y cada posesión se ha peleado de forma casi literal, sin florituras. Quizá por eso el propio Kevin Pangos, líder espiritual del Zenit, ha sumado 10 puntos y 6 asistencias, pero 6 pérdidas, siendo los 19 tantos de Billy Baron y los 14v de Alex Poythress los mejores registros numéricos.

En el Barça tampoco han estado para tirar cohetes, salvo los 22 tantos y 8 rebotes del «Rambo» Davies, los 16 puntos de Cory Higgins, o los 13 de Kuric, más brillante en la primera mitad que en la segunda, mientras que Mirotic, muy bien frenado por la defensa rusa, ha alcanzado 11 tantos, la mayoría en la segunda mitad.

Una jugada de cuatro puntos gestada entre Mirotic y Pau Gasol –difícil bandeja del hispano-montenegrino; dos tiros libres arrancados de la nada del de Sant Boi– ha sido la primera piedra del triunfo de los de Jasikevicius, que han hallado a Davies, y un clarividente Calathes en los minutos finales para poder sumar el 2-1, recuperando el factor cancha para la escuadra catalana.

BAYERN MÚNICH 85 (1) - ARMANI MILANO 79 (2)

La eliminatoria entre Armani Milano y Bwyern de Múnich tiene aspecto de poder irse al desempate. Por el momento, el cuadro bávaro ya ha conseguido su primera victoria en unos playoffs, el primero de cualquier equipo alemán en los playoffs de cuartos de final de la Euroliga. Los de Andrea Trinchieri dejaron escapar la oportunidad de romper el factor cancha en el primer partido de la serie, pero este miércoles han conseguido poner el 2-1, que no es poco.

No se lo ha puesto fácil el Armani Milano, que ha amagado con la voltereta todo lo que ha durado el partido, aunque sin terminar de amenazar con el asalto final. Más aún, Andrea Trinchieri y los suyos habrán respirado hondo cuando han conseguido desembarazarse de Sergio Rodríguez, en una decisión técnica del banquillo lombardo que al tinerfeño no le ha hecho ni pizca de gracia.

Anteriormente, el cuadro alemán ha ido ensanchando su diferencia a partir del 23-9 con el que ha terminado el primer asalto. Los de Ettore Messina han dado la réplica en el segundo, con un parcial de 16-26, que ha llevado el duelo al descanso con 39-35.

En ese movimiento pendular, un inspirado Vladimir Lucic –27 puntos, 11 de 12 en tiros libres– ha permitido a los alemanes volver a escaparse, abriendo de nuevo una renta bien por encima de la decena de puntos. Los diez minutos finales, ya a la contra, Armani Milano ha jugado con dos bases, Rodríguez y Delaney, para buscar una remontada que no se ha llegado a producir, por mucho que haya habido tensión y nervios en el bando local, y alguna que otra cuenta pendiente entre los jugadores luego de una serie más igualada que el 2-0 que marcaba la sucesión de los primeros duelos.

Un triple de Michael Roll ha arrimado a Armani Mialno hasta el 80-73 con un minuto de infarto por jugarse, segundos después de que James Gist hubiera errado dos tiros libres. La escuadra bávara ha sufrido para cerrar el partido, y un mate de Tarczewski ha arrimado el marcador hasta un 80-75 inquietante, con lo que el partido, metido en sus 35 segundos finales, se ha metido en el habitual carrusel de tiros libres. Vladimir Lucic, erigido en el faro alemán, ha aguantado la presión desde la «distancia de la caridad» para, pese a lo mucho que se ha eternizado la recta final, poner el 85-79 final y el 2-1 en la eliminatoria.