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Beatriz Fanjul llena de mofa las redes al llamar mal menor a Ayuso en un mitin en Madrid

Casado, Ayuso y Fanjul, en el acto de esta tarde de Nuevas Generaciones. (Europa Press)
Fanjul, junto a Ayuso y Casado, en una imagen reciente. (Europa Press)

El directo en un mitin le jugó una mala pasada a Beatriz Fanjul, diputada al Congreso español por Bizkaia del PP y, según dicen, apuesta personal de Pablo Casado. Funjel intervino en un acto de campaña de su partido en Madrid y, por error, llamó mal menor a la candidata a la reelección Isabel Ayuso. «Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer», dijo exactamente.

Tal y como se puede ver en el vídeo, la promesa para liderar el PP de la Comunidad Autónoma Vasca se dio cuenta enseguida de la metedura de pata, pero ya era demasiado tarde y ni siquiera los aplausos de algunos despistados pudieron mitigar sus efectos. El error y la consiguiente mofa saltó e inundó las redes inmediatamente.

El conocido periodista del obrero barrio de Vallecas Quique Peinado fue uno de los que lanzó un tuit, con miles de interacciones, muchas de ellas comentarios que no hacían sino hurgar en la herida.

«Carromero returns»

En las redes sociales existe también una versión extendida de la intervención de Fanjul, en la que saca a colación a Ángel Carromero como su jefe de gabinete del que espera una regañina por haberse saltado el protocolo.

Carromero ocupa actualmente un lugar discreto en los engranajes del PP, pero fue el líder de Nuevas Generaciones, las juventudes que ahora dirige Fanjul. Pero más allá de eso, en 2012 Carromero saltó al estrellato mediático en Cuba, donde protagonizó un oscuro episodio. Había viajado a la isla caribeña junto a otros cargos del Partido Popular Europeo para apoyar al disidente cubano Oswaldo Payá.

Sin embargo, la cosa terminó mal. Hasta el punto de que Payá falleció en un accidente de tráfico. Carromero, uno de los delfines de José María Aznar en esa época junto a Pablo Casado, pasó seis meses en las cárceles cubanas acusado de conducta imprudente. Se le acusaba de conducir el coche en el que murió Payá y de hacerlo en unas condiciones no muy favorables. Desde el PP se intentó presentar el caso como una persecución castrista a un líder democrática, ya que también se le acusaba de financiar ilegalmente a la oposición cubana. En cualquier caso, la habilidad al volante de Carromero fue puesta en cuestión no solo en Cuba, ya que se difundió que había perdido los puntos del carnet antes de viajar a la isla por exceso de velocidad en la autovía A-3 (Madrid-València) cuando todavía llevaba la «L».

Lo de «¡No me mates, Carromero!» que Fanjul dice entre risas puede ser considerado, como mínimo, como una expresión de mal gusto.

Tras un periodo en el que Carromero permanecía en un muy segundo plano, recientemente ha sido aupada a cargos discretos pero con capacidad de decisión. Y bien remunerados.

Por cierto, en el mismo mitin de Alcalá de Henares, al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se le escapaba lo de «somos fascistas, pero gestionamos bien», que también ha tenido un importante eco en las redes sociales.