EH Bai completa su gesta con la elección de Iker Elizalde y Annie Poveda

El 20 de junio consagró a EH Bai como segunda fuerza y ayer la segunda vuelta de las departamentales puso la guinda. Los abertzales disputaron siete cantones y sentarán al binomio Iker Elizalde-Annie Poveda en Pau. El PS se quedó sin nada y el centro-derecha lo ganó casi todo. Emaitza guztiak

Iker Elizalde bozkatzen © Nahia GARAT
Iker Ekizalde deposita su voto. (Nahia GARAT)

Los abertzales de izquierda fueron la gran revelación de la primera vuelta de las elecciones departamentales, celebrada el 20 de junio. Si entonces se confirmaron como la segunda fuerza más votada en los tres territorios del norte vasco, lo que les permitió disputar la segunda vuelta en siete de los doce cantones vascos, ayer completaron esa primera gesta.

Efectivamente, el binomio de candidatos formado por un hendaiarra, Iker Elizalde, y una urruñarra, Annie Poveda, que ya se había impuesto en la primera vuelta, logró la ansiada elección en la votación definitiva. De esta forma, dos electos de EH Bai se sentarán durante los próximos seis años en el Parlamento de Navarra, en Pau.

Ello gracias a un resultado que se sustentó en la fuerte aportación en voto de dos municipios, Urruña y Biriatu, en los que los abertzales bien gobiernan o bien participan en el ejecutivo municipal tras poner fin, en las elecciones municipales de 2020, a largos ciclos de gestión a cargo del centro-derecha. En Urruña, EH Bai se hizo ayer con el 61,28% de los votos dejando en 38,72% a la plancha de Chantal Hehrig y Frédéric Tranche. En Biriatu, EH dobló los resultados del domingo anterior, haciéndose con el 57,35% frente al 42,62% cosechado por los correligionarios del alcalde hendaiarra, Kotte Ezenarro, que ganaron en Hendaia, pero no sumaron los apoyos suficientes para llevarse el cantón.

Así las cosas, dos electos de la costa labortana tomarán el relevo en Pau a otros representantes que abrieron antes el camino a las reivindicaciones abertzales en la asamblea departamental. Alcalde de Azkarate entre 2001 y 2008, Jean-Mixel Galant ejerció de pionero en Pau. Tras él, le correspondió al alcalde de Hiriburu, Alain Iriart, ejercer como consejero general.

Tras lograr la reelección, junto a la independiente Fabienne Ayensa, en los precedentes comicios de 2015, en los que entró en vigor la ley de paridad, Iriarte dejó ese cargo para asumir responsabilidades en la recién creada Mancomunidad Vasca.

La no acumulación de mandatos ha sido una de las banderas de EH Bai durante la campaña electoral, por entender que es una conducta clave en la construcción de una nueva cultura política en Ipar Euskal Herria.
Paseo del centro-derecha

En los otros once cantones en juego, el centro-derecha, al que solo la alta abstención impidió cantar victoria desde la primera vuelta en no pocos distritos, corroboró su hegemonía. Bajo la marca Mayoría Departamental, que actualizó la alianza electoral de 2015 incorporando también a LREM, el centro-derecha se coronó vencedor en Angelu, Baigura-Mondarrain, Biarritz, Bidaxunerria-Amikuze-Oztibarre, Euskal Mendialdea, Errobi-Aturri, Donibane Lohizune, Uztaritze-Errobi-Urdazuri Ibarrak y los tres distritos de Baiona.

Ya perdidos los dos consejeros que le aportara en 2015 el cantón hendaiarra, la izquierda hexagonal miraba al escrutinio en la capital labortana. En el cantón mixto que comparten Baiona y Angelu, el 1, la plancha de Sylvie Meyzenc y el alcalde angeluarra Claude Olive se impuso sin problemas. Las esperanzas de los de Henri Etcheto, pero también de los ecologistas y los comunistas que sumaron en esas listas, se vieron al final quebradas también en los distritos 2 y 3. La Mayoría Departamental hizo honor al nombre elegido para su candidatura. Ganó en 11 de los 12 cantones vascos. Solo el de Hendaia se mantiene a la izquierda, gracias a la victoria de la candidatura de EH Bai.
 

Rousset logra una mayoría holgada pese al despliegue de aspirantes

El presidente de la Región de Nueva Aquitania, de la que forma parte el departamento que agrupa a Biarno e Ipar Euskal Herria, llevará, sin sorpresa, el nombre de Alain Rousset.

El socialista, que partía con un 29% desde la primera vuelta, asumió el riesgo de partir en solitario, enterrando la alianza entre dos vueltas con los ecologistas que selló en 2015.

Según el sistema que rige para la elección del Consejo Regional para lograr la mayoría absoluta, el candidato más votado debe superar el 33% del voto emitido, ya que el sistema bonifica a la lista que obtiene más sufragios con una prima mayoritaria o bonificación de un 25% de escaños. El resto se reparte por sistema proporcional entre las candidaturas que han obtenido más del 5% de los votos. Al 87% escrutado, Rousset tenía el 39,77%, frente al 19,63% de la candidata ultraderechista, Edwige Diaz. Rousset calcó el porcentaje en Ipar Euskal Herria, donde llegó segundo el ecologista Nicolas Thierry (20,10%). RN repitió en el quinto puesto.
 
Victoria clara de la candidatura de Gilles Simeoni en Corsica

La segunda vuelta de las departamentales y regionales corroboró la apatía del electorado en el Estado francés. Una vez más los electores de Corsica marcaron la excepción acudiendo en mayor número a las urnas. El último dato antes del cierre de los colegios marcaba un aumento de un punto con respecto al 20 de junio en la isla mediterránea.

La Asamblea de Corsica volverá a contar con amplia mayoría nacionalista al confirmarse la tendencia de la primera vuelta en la que el presidente saliente, el autonomista Gilles Simeoni, recabó un 29% de los votos. Ayer subió al 40,64%. La lista de derecha cosechó un 32%, y, Avanzemu, plancha de fusión entre el PNC de Jean-Christophe Angelini y Corsica Libera, logró un 15%.