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Macron cambia de número de móvil mientras Marruecos niega las acusaciones de espionaje

El presidente francés, Emmanuel Macron ha cambiado de número de teléfono móvil tras saber que fue objetivo de Pegasus, un sistema de espionaje israelí que podría haber sido utilizado por los servicios secretos marroquíes. Rabat ha negado las acusaciones, igual que las autoridades de Riad.

Emmanuel Macron hablando por uno de sus teléfonos móviles. (Iudovic MARIN / AFP)
Emmanuel Macron hablando por uno de sus teléfonos móviles. (Iudovic MARIN / AFP)

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha cambiado uno de sus números de teléfono móvil tras saber que este figuraba en una lista de objetivos del sistema de espionaje Pegasus.

Ha tomado esta decisión dos días después de las revelaciones de Forbidden Stories, un consorcio de medios de comunicación internacionales apoyado por Amnistía Internacional que ha revelado que una decena de países han utilizado ese sistema para intentar espiar a periodistas, activistas, empresarios y políticos.

En el caso de Macron, su número figura en la lista de teléfonos que iban a ser objeto de espinando por parte de los servicios secretos de Marruecos, que se ha apresurado a negar la mayor. La propia Fiscalía marroquí ha anunciado la apertura de una investigación en torno esta acusaciones «falsas».

Las autoridades de Rabat hablan de una «campaña mediática mentirosa, masiva y malintencionada».

El mandatario francés ha encabezado este jueves un Consejo de Defensa «excepcional», en el que ha exigido un «fortalecimiento» de los protocolos de seguridad.

Hungría guardia silencio

Arabia Saudí también desmintió el lunes que haya usado el software israelí; y Hungría ha anunciado que nunca revelará si lo ha usado, ya que el Ejecutivo de Viktor Orban sostiene que se trata de una información secreta.

«Se trata de una histeria que se atiene al ambiente internacional que en las últimas semanas Hungría y el Gobierno húngaro se vieron obligados a enfrentar», ha apuntado el ministro de Gobernación, Gergely Gulyás.

No obstante, la Fiscalía Regional de Budapest ha iniciado una investigación para esclarecer lo ocurrido y comprobar si el Gobierno ha incurrido en un delito por utilizar el programa de la compañía NSO Group.

Cabe señalar que este jueves se ha revelado que las autoridades indias señalaron como objetivo del programa de espionaje a una veintena de consejeros del Dalai Lama, al que no pudieron incluir porque no usa teléfono móvil.

«Cualquiera puede explorarlos»

El fundador del servicio de mensajería encriptado Telegram, Pável Dúrov, es otra de las personas espiadas con Pegasus. El empresario espera que que los políticos actúen contra estas herramientas de vigilancia tras comprobar que «ellos mismos han sido blanco de estas herramientas de vigilancia».

«El problema con estas puertas traseras es que nunca son exclusivas de una sola parte. Cualquiera puede explotarlos», ha apuntado Dúrov: «Y como era de esperar, esto es exactamente lo que ha estado ocurriendo».