El derbi vasco entre Bidasoa y Anaitasuna, plato fuerte para el comienzo de la Liga Asobal

Bidasoa-Irun y Helvetia Anaitasuna se miden este sábado en Artaleku –20.00– como plato fuerte de una nueva edición de la Liga Asobal, que retoma su funcionamiento normal –16 equipos– y confía en que los pabellones vuelvan a llenarse con aficionados.

Bidasoa Irun y Helvetia Anaitasuna se estrenarán en Artaleku en la Asobal 2021-22. (Gorka RUBIO/FOKU)
Bidasoa Irun y Helvetia Anaitasuna se estrenarán en Artaleku en la Asobal 2021-22. (Gorka RUBIO/FOKU)

El capricho del sorteo del calendario ha querido que en la jornada inagural de la Liga Asobal 2021-2022 se pueda disfrutar del primer derbi vasco de la temporada entre Bidasoa-Irun y Helvetia Anaitasuna. Los guipuzcoanos harán las veces de anfitriones en un duelo que se disputará este sábado a partir de las 20.00 en Artaleku con cerca de 800 socios en las gradas.

Con objetivos bien diferentes, ambas escuadras afrontan una campaña más en la élite balonmanística estatal, que regresa a su tradicional funcionamiento –16 equipos–, después del atípico ejercicio pasado, mediatizado por la pandemia. Esa vuelta a cierta normalidad también deberá afectar a una de las partes más importantes de este deporte, sus aficionados, quienes poco a poco comienzan a poblar los pabellones.

Bidasoa-Irun, que el curso pasado finalizó en una brillante segunda posición, aspira a repetir objetivo, toda vez que superar a un intratable Barcelona –los azulgranas encadenarán, salvo catástrofe, su undécimo título liguero consecutivo– es tarea imposible. Para ello, los de Jacobo Cuétara volverán a confiar en la fortaleza de un consolidado bloque sus esperanzas para ser de nuevo los mejores de la otra liga.

A diferencia de algunos de sus rivales en la lucha por esas posiciones de privilegio, el club irundarra apenas ha retocado cuatro puestos para cubrir salidas inesperadas y otras basadas en criterios deportivos, con el objetivo de buscar una mejora en la calidad del vestuario.

Así, han llegado el central Adrián Fernández, el pivote Ander Ugarte, el lateral izquierdo Víctor Rodríguez –los tres procedentes del Valladolid– y el extremo izquierdo Dariel García (Guadalajara). Vienen a cubrir las bajas de Sergio de la Salud (Billere), Iker Serrano (Benidorm), Nicolás Bonanno (Anaitasuna), Dan Emil Racotea (Dinamo Bucarest), así como la retirada del balonmano profesinal de Adrián Crowley.

Hay que tener en cuenta que la plantilla bidasotarra, además de las competiciones domésticas, también deberá hacer frente a una extensa agenda de compromisos continentales con la disputa de la EHF European League, cuya fase de grupos –diez partidos– se iniciará a mediados de octubre.

El Bidasoa-Irun inicia la temporada 2021/2022 de la Liga Asobal este sábado ante Helvetia Anaitasuna con la mirada puesta en la parte alta de la clasificación, tras lograr el subcampeonato. Jacobo Cuétara ha comentado este viernes que está «contento» con los entrenamientos y la pretemporada, «pero muchas veces no son referencia válida cuando empieza la competición, porque tiene su vida propia».

El de este sábado será un partido «extraño, con errores y precipitación», ha analizado el técnico bidasotarra, quien ha señalado que «lo importante es sacar los puntos con independencia del juego». Julen Aginagalde y Jon Azkue no están disponibles, ya que aún no han comenzado a entrenar con el grupo con motivo de sus respectivas lesiones.

Anaitasuna, a no pasar apuros

Con una menor carga de envites, pero no por ello menos exigido, encara Helvetia Anaitasuna una temporada en la que no puede descuidarse lo más mínimo, habida cuenta de la enorme igualdad que va a haber desde la zona intermedia hasta las posiciones de la quema. Será la segunda campaña consecutiva al frente del plantel blanquiverde de un Quique Domínguez que ya demostró su buen hacer desde el banquillo.

Para este curso, el técnico gallego dispondrá de tres caras nuevas, la del ya citado Nicolás Bonanno, el lateral derecho Arthur Pereira (Guadalajara) y el portero Juan Manuel Bar (San Fernando). Sustituirán a Guillermo Fischer (Valladolid), Ruslan Dashko (Burgos) y Patrick Bols (Ringsted).

Quique Domínguez augura un campeonato «muy exigente e igualado, con un nivel muy parejo en muchísimos equipos», por lo que todos los participantes deberán rozar la excelencia para llevarse los dos puntos de sus partidos.

Anaitasuna contará con una plantilla prácticamente idéntica a la del pasado año, algo positivo para el gallego: «Sin ninguna duda es algo que hemos buscado para darle continuidad a todo el trabajo de la temporada pasada. Tenemos un bagaje muy amplio para afrontar este curso, pero buscamos mejorar cosas, meter pinceladas, matices… esa debe ser siempre la aspiración».

Y abre las puertas a los jóvenes canteranos que este año buscarán sus minutos: «Es una filosofía del club que yo comparto y que trato de llevar adelante. Jugarán en la medida que ellos se lo ganen y se lo merezcan. Tuvieron sus oportunidades el año pasado, las han ido teniendo en pretemporada y las tendrán en temporada».

Torrelavega y Antequera, novedades

El Bathco Balonmano Torrelavega y el Balonmano Iberoquinoa Antequera serán las dos novedades de la 2021-22 en Asobal. Ambas entidades deportivas debutan en la máxima categoría del balonmano estatal, si bien se trata de dos localidades con amplia historia en este deporte.

Ambas entidades coinciden, además, en que se trata de sendas refundaciones de antiguos clubes que acabaron desapareciendo por problemas económicos, una constante que se ha mantenido en los últimos tiempos en una modalidad deportiva que depende casi exclusivamente de patrocinios, algunos sin visos de continuidad.

Incluso el todopoderoso Barcelona, en horas bajas financieras, ha tenido que abrir la puerta de salida a más jugadores de los que han entrado, lo que no ha impedido la llegada de jugadores de mucha calidad, como es el caso de Richardson, Ángel Fernández, Leo Maciel y Ali Zein.