«Hemos venido porque para EH Bildu la vivienda es capital y Berlín es el epicentro del debate»

Joxe Abaurrea, exconcejal de Urbanismo de Iruñea con Joseba Asiron, encabeza una delegación de EH Bildu que se ha trasladado a Berlín para conocer de primera mano cómo se ha llegado al referéndum para expropiar 300.000 viviendas que se celebra hoy en la capital alemana.

Un votante berlinés deposita su voto sobre el referéndum para expropiar viviendas. (AFP)
Un votante berlinés deposita su voto sobre el referéndum para expropiar viviendas. (AFP)

«Para entender qué está sucediendo en Berlín, habría que darle la vuelta a la situación que conocemos en Euskal Herria», comenta Abaurra tras salir de una reunión con colectivos que apoyan el referéndum celebrada esta tarde.

«El 85% de las viviendas en Berlín están en régimen de alquiler y el 15% en propiedad, mientas que en nuestras ciudades los porcentajes se invierten. Ese alto porcentaje de vivienda en alquiler provoca que la especulación en el alquiler sea un problema todavía mayor», explica el experto en urbanismo de la formación abertzale. 

El peso de la vivienda que está fuera del mercado especulativo también es diferente. De las aproximadamente dos millones de viviendas con las que cuenta Berlín, que constituye una suerte de «ciudad estado» dentro de la estructura política alemana, 300.000 pertenecen a empresas públicas o cooperativas. 

El referéndum que se desarrolla hoy junto a las elecciones generales plantea duplicar este parque público mediante la expropiación de otras 300.000 viviendas que están en manos de grandes tenedores, generalmente fondos de carácter especulativo con raíces en distintos países. Solo se plantea expropiar las viviendas a aquellas sociedades que tengan más de 3.000 viviendas. 

Reacción tras anularse la limitación de precios

«Hasta hace muy poco, Berlín había sido una suerte de isla que no atraía a los especuladores. Esto ha cambiado y se están produciendo fuertes alzas. Primero intentaron poner un tope máximo al precio del metro cuadrado, pero los tribunales tumbaron la ley. No porque no puedan ponerse límites, sino porque Berlín no era competente para fijar los precios», prosigue Abaurrea. 

La decisión de esta macroexpropiación sería, por tanto, la reacción popular (porque el referéndum no lo abandera ningún partido) a este veto del precio máximo del metro cuadrado. 

A la delegación de EH Bildu le ha sorprendido lo mucho que ha enganchado esta campaña a la gente joven. «Es evidente que los jóvenes han tomado un protagonismo especial. Y es muy llamativo también como un problema que puede parecer individual, como es la subida que te hace el casero en la mensualidad del piso, ha salido al ámbito público y se ha convertido en una causa colectiva», prosigue el concejal de Iruñea. 

En este sentido, Abaurrea comenta que la trayectoria en cuanto a la lucha por la vivienda digna está mucho más desarrollada en Alemania. Los sindicatos de inquilinos tienen ya muchos años de recorrido y funcionan. Hoy, el día del referéndum, se ha notado que su papel ha resultado trascendente, aunque la onda en favor de una consulta para expropiar el 15% de todas las viviendas de Berlín hace tiempo que ha sobrepasado a estos sindicatos para convertirse en algo mucho más plural y amplio. 

El referéndum no es vinculante y pocos son los partidos que se alinean a su favor. Solo Die Linke lo hace completamente, mientras que Los Verdes plantean muchos matices. Sin embargo, según han trasladado los organizadores y diversas entidades con las que han mantenido encuentros los delegados de EH Bildu, le campaña en favor de la expropiación ha conseguido entenderse como algo transversal. 

El SPD no quiere saber nada, pero si el referéndum es lo suficientemente contundente, la opinión es que habrá que escuchar el mandato de las urnas. Las encuestas llegan en empate técnico, pero también habrá que tener en cuenta cuánta gente participa en el referéndum, pues cuanto más claro sea el mensaje, más les costará a los partidos desoírlo. 

«La escala de lo que está sucediendo aquí es enorme. Esto eleva al cubo los procesos de especulación de vivienda que nosotros conocemos. No son especuladores caseros, sino internacionales. 110.000 de esas viviendas están en manos de fondos con inversores noruegos. No son especuladores de los de casa, es otra cosa ya», comenta el enviado de EH Bildu. 

Un fenómeno que ya empieza a notarse

No obstante, si la formación abertzale ha viajado a Berlín es porque tiene convencimiento de que el fenómeno puede trasladarse a Euskal Herria. Más bien, empieza ya a notarse. «De hecho, en Iruñea, con lo pequeña que es ya hemos tenido problemas con los fondos buitre», prosigue Abaurrea, en alusión al conflicto con Testa Residencial (uno de los tentáculos de Blackstone) que quiso expulsar a inquilinos de vivienda protegida para sacar unos pisos al mercado general, tras adquirir a bajo coste unas VPO construidas para alquiler protegido aprovechando que, tras cumplir el plazo fijado, se iban a convertir en viviendas libres. 

«Los colectivos de aquí tienen lazos con movimientos de Amsterdam, de Barcelona, de Viena... Pero nuestras ciudades, aunque no tengan esta escala, deben de estar presentes también, aprendiendo. Las legislaciones son diferentes, las soluciones técnicas siempre van a ser distintas, pero tenemos que ver qué es lo que funciona, porque el problema es real».