Los números caseros de Osasuna, peores a los del mal comienzo liguero del año pasado

Los números caseros que suma Osasuna en lo que va de presente temporada son todavía peores que los que acumuló en el mal inicio liguero del ejercicio pasado. Los rojillos han ganado seis de 21 posibles, mientras que el curso anterior tenían siete a estas alturas.

Osasuna encajó ante la Real su tercera derrota casera en lo que se lleva de temporada. (Iñigo URIZ/FOKU)
Osasuna encajó ante la Real su tercera derrota casera en lo que se lleva de temporada. (Iñigo URIZ/FOKU)

La derrota frente a la Real en el derbi del pasado domingo confirmó que Osasuna no termina de carburar en casa. Sus cifras como anfitrión este año son tan malas que incluso las de la campaña pasada, con un inicio liguero paupérrimo, resultan algo mejores.

Así, una vez disputadas siete jornadas en El Sadar, la escuadra navarra solo suma seis puntos de veintiún posibles, uno menos de los que llevaba en su casillero casero el curso anterior a estas alturas de temporada, en las que ocupaba el penúltimo puesto de la clasificación.

El regreso de las aficiones a los estadios como consecuencia del levantamiento de las restricciones sanitarias no ha surtido el efecto deseado en el feudo iruindarra. Ni siquiera el que este se haya reformado con una consiguiente mejora en su insonorización ha ayudado a que el equipo vea mejorado su rendimiento por dicho aliento desde la grada, un apoyo que, dicho sea de paso, se ha puesto en cuestión en las redes sociales por considerar que va disminuyendo cada campaña.

Sea como fuere, lo cierto es que los de Jagoba Arrasate no encuentran la tecla para agradar a sus incondicionales. Hasta el momento, solo han conseguido brindarles una alegría en forma de victoria y fue en el último instante frente al Rayo Vallecano, gracias al gol in extremis de Manu Sánchez en el descuento.

El resto, un buen número de sinsabores, como las derrotas ante Valencia, Betis y la más reciente contra la Real, junto al sabor agridulce de los empates cosechados frente a Espanyol y Celta en las dos primeras jornadas, además de las tablas también con el Granada.

En todo caso, la estadística más reciente demuestra que la leyenda de que El Sadar es un estadio inexpugnable es todo un topicazo. Si se repasan las seis últimas temporadas del conjunto rojillo en Primera, únicamente en una de ellas alcanzó las dobles cifras tras siete compromisos ligueros jugados en Iruñea.

Ni un borrón en la 2005-06

E incluso se han dado episodios en los que los guarismos eran mucho peores, como ocurrió en la 2016-17 –ejercicio en el que se subió en la promoción y no hubo margen para confeccionar una plantilla competitiva para el máximo nivel–, con solo dos puntos obtenidos como anfitriones y logrando el primer triunfo casero nada menos que a principios de abril.

Lo que ocurre es que en ese vaivén de ascensos y descensos de los últimos tiempos en los que ha estado inmerso Osasuna, sí que es cierto que el equipo ha tenido un rendimiento de resultados mucho más beningo ante su público cuando los ha disputado en la categoría de plata, lo que amortigua un tanto una tendencia incuestionable.

Si nos remontamos a la trayectoria del conjunto navarro en el presente siglo, nos encontramos con una perspectiva histórica que confirma que en más de la mitad de los ejercicios ligueros afrontados por el equipo rojillo se encontraba en una tesitura muy similar a estas alturas de temporada, punto arriba, punto abajo.

La excepción, como cabía esperar, la debemos situar en la histórica 2005-06. Los dirigidos por aquel entonces por Javier Aguirre hicieron pleno de victorias, siete de siete, tras tumbar a Villarreal, Sevilla, Cádiz, Celta, Athletic, Espanyol y Alavés. Una marca que será muy complicado volver a repetir y que aún se prolongó hasta los nueve triunfos consecutivos.