El Camp Nou vivirá otra nueva final ante el Benfica para testar el «efecto Xavi»

Después del estreno ante el Espanyol, el Camp Nou vivirá otra nueva final en la que se testará el «efecto Xavi». En esta ocasión, estará en juego el pase a los octavos de Champions ante un Benfica que persigue el mismo objetivo.

Segundo partido en el banquillo azulgrana y segunda final para Xavi, esta vez en Champions. (Lluis GENE/AFP)
Segundo partido en el banquillo azulgrana y segunda final para Xavi, esta vez en Champions. (Lluis GENE/AFP)

El Barcelona se juega media temporada y una importante cantidad económica que, dada su actual situación financiera, no puede para nada despreciar. Los catalanes reciben al Benfica –Camp Nou, martes, 21.00, Movistar– con la necesidad de vencer si quieren verse matemáticamente en octavos de Champions.

El estadio azulgrana volverá a testear el «efecto Xavi», tras la llegada al banquillo de uno de los referentes de la reciente mejor época deportiva del club, después de que su estreno liguero se materializase en una victoria muy apurada frente al Espanyol.

Para empezar, el técnico de Terrassa tendrá que hacer encaje de bolillos para confeccionar su delantera, en la que solo tiene disponibles a Memphis, Luuk de Jong y Demir, pues los dos extremos que jugaron frente a los periquitos, Ilias Akhomach y Ez Abde, deben cumplir sanción de la UEFA el primero y el segundo no está inscrito en la competición europea.

También deberá resolver cómo hace frente a la más que probable presión elevada que le opondrá el Benfica, una fórmula que le crea muchos quebraderos de cabeza a un Barcelona que ha perdido fiabilidad y precisión saliendo con el balón jugado desde atrás.

Los lusos, que ya no se encuentran en el mismo estado de forma que cuando derrotaron a los culés por 3-0 y que han perdido comba en su campeonato doméstico –terceros–, cuentan ya con el extxuri urdin Seferovic, pero no así con el defensa Lucas Veríssimo y el delantero Rodrigo Pinho, ambos brasileños.

En el otro encuentro del grupo E se miden Dinamo de Kiev y Bayern Münich, un duelo desequilibrado habida cuenta de la trayectoria de uno y otro en lo que se lleva de torneo. De no suceder una sorpresa mayúscula, serán los bávaros, que lo han ganado todo, quienes se impongan a unos anfitriones que solo lograron empatar en la primera jornada.

Y eso que los alemanes se han desplazado a tierras ucranianas con hasta ocho bajas, algunas de ellas como consecuencia de estar en cuarentena y con Kimmich en el ojo del huracán por su negativa a vacunarse. El club germano ya ha tomado la decisión de suspender de sueldo a aquellos futbolistas que no estén vacunados y tengan que entrar en cuarentena.

Chelsea-Juventus, por el liderato del H

Otro de los envites más interesantes de la jornada se vivirá en Stamford Bridge, donde el actual campeón recibe a la Juventus con el reto de recuperar el liderato en el grupo H, después de que los italianos venciesen en la segunda jornada por 1-0.

Los blues están protagonizando una campaña casi inmaculada, pues comandan la Premier con tres puntos de ventaja sobre el City, mientras que la Juventus, octava en la Serie A, ha echado en falta los goles de Cristiano Ronaldo y encadena dos derrotas y un empate en sus últimos compromisos.

En el otro encuentro del grupo, Malmöe y Zenit se disputan la posibilidad de entrar en la Europa League, aunque con escasas posibilidades para los suecos, que fueron apalizados en San Petersburgo por un contundente 4-0.

Después de derrotarle en la pasada final de la Europa League, el Villarreal quiere volver a doblegar al Manchester United en el estadio de La Cerámica, lo que le permitiría alcanzar el liderato del grupo F y la clasificación matemática para octavos.

Empatados a siete puntos con los ingleses, los de Unai Emery llegan en una buena racha de tres partidos sin perder, al contrario que los red devils, que serán dirigidos de manera interina por Michael Carrick, recién destituido Solskjaer.

Alcácer, Danjuma, Capoue y Asenjo engrosan el capítulo de dudas que tiene el preparador hondarribitarra, a lo que hay que sumar las molestias físicas de Coquelin, Yeremy Pino y Chukwueze. Tampoco le anda a la zaga el United, con la baja del lesionado Varane, además de Greenwood por coronavirus y la duda de Cavani, junto a un Cristiano Ronaldo que no ve puerta últimamente.

El Atalanta confía en su fútbol ofensivo para traerse una victoria de su visita al Young Boys, lo que le permitiría alcanzar o superar bien a Villarreal o al Manchester United, en función de lo que suceda en La Cerámica. A los de Gian Piero Gasperini les ha faltado puntería para estar más arriba, pero aún disponen de serias opciones para meterse en las eliminatorias.

Por último, en el grupo G, Lille y Salzburgo también se disputan el primer puesto, con una relativa ventaja de los austriacos sobre los franceses de dos puntos. El Sevilla se juega sus últimas y escasas opciones de pasar a octavos ante el Wolfsburgo, quien también necesita ganar para pugnar por esa misma meta.