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Olaf Scholz abre la era post-Merkel en Alemania con una inédita «coalición semáforo»

El futuro canciller alemán, Olaf Scholz, ha anunciado el acuerdo para formar el primer Gobierno post-Merkel, la coalición roji-verde-amarilla, por los colores de SPD, Verdes y liberales del FDP. Ha prometido «una coalición de iguales». Los Verdes asumirán Exteriores y Clima, y el FDP, Finanzas.

El próximo canciller, Olaf Scholz, con líderes del FDP, Chirstian Lindnber, y de los y Verdes, Annalena Baerbock and Robert Habeck. (Tobias SCHWARZ/AFP)
El próximo canciller, Olaf Scholz, con líderes del FDP, Chirstian Lindnber, y de los Verdes, Annalena Baerbock y Robert Habeck. (Tobias SCHWARZ/AFP)

Casi dos meses después de las elecciones legislativas alemanas marcadas por una debacle histórica para el bando conservador de la actual canciller, el futuro canciller alemán, Olaf Scholz, ha anunciado este miércoles un acuerdo para formar el primer Gobierno post-Merkel en el país, con los Verdes y los Liberales.

Scholz se prepara para suceder a Merkel a principios de diciembre en una alianza sin precedentes con los Verdes y el partido liberal FDP que han pactado un «contrato» de coalición con el lema «Atrévete a avanzar. Alianza por la libertad, la justicia y la sostenibilidad».

El acuerdo sitúa como prioridad la protección del medio ambiente, en particular con una salida anticipada del carbón en 2030, frente a la fecha de 2038 establecida anteriormente.

«El semáforo está aquí», ha anunciado Olaf Scholz, en referencia a los colores de los tres partidos (rojo, verde y amarillo). Nunca ha estado en el poder una combinación política semejante en la Alemania de la posguerra.

«El SPD, los Verdes y el FDP han acordado un contrato de coalición común durante las negociaciones y, por lo tanto, una nueva alianza de gobierno», ha añadido Shcolz, prometiendo una «coalición de iguales».

Olaf Scholz «será un canciller fuerte», ha prometido también el líder del FDP, Christian Lindner. El futuro jefe de Gobierno ha asegurado que hará todo lo posible para combatir la propagación del covid-19 en un momento en que Alemania está experimentando su ola de contaminación más fuerte desde que el virus apareciera.

Medidas contra la pandemia

«La situación es grave», ha admitido en un país que teme la saturación de hospitales y estudia una posible extensión de la obligación de vacunación, vigente en el Ejército y próximamente en los establecimientos de salud. También se desembolsarán mil millones de euros para personal de enfermería y los auxiliares de enfermería.

Por otro lado, la nueva coalición parece excluir inmediatamente cualquier idea de confinamiento nacional. Entre las medidas emblemáticas que el nuevo equipo también quiere implementar están el regreso al rigor presupuestario a partir de 2023 y la legalización del cannabis.

De esta forma, Alemania pasa página a los años de Merkel, que lleva un mes gestionando los asuntos diarios.

Los Verdes contarán con el Ministerio de Relaciones Exteriores, así como a un «superministerio» de Clima y Economía, mientras que el FDP, muy ortodoxo en cuentas públicas, mantendrá la cartera financiera.

El acuerdo de coalición se finalizó después de intensas negociaciones que comenzaron el 28 de setiembre en un encuentro entre la cúpula de Verdes y liberales –socios menores en el futuro Gobierno de coalición– que trascendió a posteriori y quedó inmortalizado en un selfie que mostraba a los Verdes Annalena Baerbock y Robert Habeck y a los liberales Christian Lindner y Volker Wissing.

Desde el principio mostraron su voluntad de ir rápido para no repetir el escenario de 2017, cuando Angela Merkel había puesto más de cinco meses para constituir su Gobierno, paralizando la UE.

La rápida conclusión de un acuerdo gubernamental en uno de los pesos pesados de la UE llega en un momento en el que los Veintisiete enfrentan una nueva gran crisis en su puerta con la afluencia desde Bielorrusia de miles de migrantes a la frontera con Polonia.

Ministerios

Olaf Scholz ya dio sus primeros pasos en la escena internacional al acompañar a Angela Merkel a la cumbre del G20 el mes pasado en Roma. Por primera vez en 16 años, el SPD, que ocupó el primer lugar con el 25,7% de los votos en las elecciones generales, volverá a liderar el Gobierno de la principal economía de Europa.

Resultado de un compromiso, el «contrato de coalición» entre las tres partes define todas las reformas económicas, ambientales y sociales que implementará el próximo Gobierno, cuya composición pronto se conocerá.

Se espera que Annalena Baerbock, de 40 años, que fue candidata ecologista para la Cancillería, tome el timón de la diplomacia alemana en un Gobierno con paridad de género, según los medios.

La muy importante y prestigiosa cartera de Finanzas recaerá en el jefe del FDP, Christian Lindner, que mantiene una línea ortodoxa sobre los déficits públicos.

El copresidente de los Verdes, Robert Habeck, asumirá probablemente el «superministerio» de Clima en un momento en el que la lucha contra el calentamiento global está al frente de los debates, en un país que se encuentra entre los mayores contaminadores del planeta y que tiene el objetivo de cerrar también sus centrales nucleares.

El acuerdo deberá ser ratificado aún por las tres formaciones; socialdemócratas y liberales tienen previsto hacerlo en un congreso de sus respectivos partidos el primer fin de semana de diciembre; los Verdes consultarán a sus bases.

Scholz relevará a Merkel

El plan es que el candidato socialdemócrata, el vicecanciller y ministro de Finanzas saliente, Olaf Scholz, asuma la Cancillería en la semana del 6 de diciembre.

Será el adiós de Angela Merkel, todavía canciller en funciones, tras más de 16 años en el poder.

Los Verdes y los liberales del FDP habían obtenido en los comicios un 14,8% y un 11,5% de apoyos, respectivamente.

La primera reunión entre ecologistas y liberales fue interpretada como un intento de buscar coincidencias y evitar así una situación como la de 2017, cuando tras semanas de conversaciones, el FDP dio por rota la negociación con verdes y conservadores