La Real cae tras 17 partidos invicta y se jugará ante el PSV la segunda plaza del grupo

Los donostiarras, que no doblaban la rodilla desde la primera jornada de Liga, han perdido en Mónaco por 2 goles a 1 en la quinta jornada de la fase de grupos de la Europa League. El partido decisivo se disputará dentro de dos semanas en Anoeta, solo vale la victoria para seguir en este torneo.

Fofana se impone en las alturas para anotar el gol que he decidido el partido. (Valery HACHE / AFP)
Fofana se impone en las alturas para anotar el gol que he decidido el partido. (Valery HACHE / AFP)

Nada es eterno. Desde el 15 de agosto, en el Camp Nou, que no perdía la Real, 17 partidos. Ocho victorias y cinco empates en Liga. Una victoria y tres empates en Europa League. Hasta esta noche en Mónaco (2-1), un resultado que certifica el primer puesto de los del Principado  (11 puntos).

En el otro encuentro del grupo B, el PSV ha podido con el Strum Graz austriaco (2-0). De este modo, donostiarras (6 puntos) y neerlandeses (8) se jugarán la segunda plaza el próximo 9 de diciembre en Anoeta. Solo vale ganar, cualquier otro resultado envía a los de Imanol a la Conference League.

Esta noche, el de Orio se ha decantado por Ryan bajo los palos, en lugar de Remiro, com principal novedad en el once. Los blanquiazules no han estado solos, ya que un millar de fieles les han acompañado en las gradas de un desangelado estadio Luis II. Por la tele se escuchaba más a «la banda de Anoeta» que a los escasos aficionados locales.

Los donostiarras han sufrido mucho para superar la presión monegasca, que devenía en pérdidas peligrosas. Así ha llegado el primer gol, tras un robo, pared y Volland remachando el pase de la muerte (1-0, 28’).

Chispazo vertical

La Real no estaba cómoda, pero un chispazo vertical, directo, le ha bastado para empatar. Balón de Le Normand para Januzaj, buena maniobra del belga y pase en profundidad entre los dos centrales para Isak, que ha picado perfecto ante la salida de Nübel (1-1, 34’).

Poco ha durado la alegría. El Mónaco ha botado una falta lateral larga, más allá del segundo palo, donde Badiashile ha impuesto su envergadura ante un Aihen que ni siquiera le ha molestado y ha cabeceado hacia el corazón del área pequeña, donde Fofana ha remachado a la red (2-1, 38’). Blanda la Real en esa jugada.

Para mayor desgracia, el PSV se adelantaba en su casa ante el Strum Graz. Con ese resultado, a efectos clasificatorios daba igual sumar un punto o ninguno.

Doble cambio

En el descanso Imanol ha hecho un doble cambio. Gorosabel ha entrado por el amonestado Zaldua y Barrenetxea por un Silva al que se le había visto muy poco. Sin nada que perder, la Real se ha ido arriba. El Mónaco se dejaba querer, a la espera de una contra que sellara el devenir del choque.

Isak ha tenido el empate tras una buena asistencia de Merino, pero esta vez se ha topado con la buena respuesta del meta rojiblanco. Ha sido el último cartucho. 

A falta de 25 minutos, Imanol ha dado inicio a una ruleta de cambios con los que daba la impresión de que veía complicado voltear el marcador y prefería guardar munición para futuras batallas. Primero el intocable Merino, luego Isak –con alguna molestia física– y posteriormente Januzaj dejaban su sitio a Turrientes, Sorloth y Portu.   

Poco ha poco, el partido ha ido languideciendo. Unos no se lo creían y otros no necesitaban más. La rueda no se detiene, Espanyol y Real Madrid aguardan a la vuelta de la esquina. Tiempo habrá para hablar del PSV. Datos del partido

Silva, Merino e Isak, tocados

Tras el encuentro, Imanol Alguacil ha asegurado que los cambios de Silva, Merino e Isak se han debido a problemas físico, y ha considerado que la Real ha hecho méritos para sumar al menos un punto.

«Siento pena, y sobre todo por el esfuerzo del equipo y la afición que ha venido. Por el mérito hecho en el campo un empate hubiera sido lo más justo», ha indicado.

«Balón parado era una de sus fortalezas, en juego ha estado muy igualado, entre áreas hemos estado nosotros mejor. Esto es gol, ellos han estado más acertados que nosotros. Lo de Silva ha sido un problema físico, Merino esztaba tocado del entrenamiento e Isak el tobillo. Han sido más por temas físicos que tácticos», ha explicado respecto a los cambios.

En cuanto al decisivo duelo del día 9 contra el PSV, ha remarcado que «va a ser una final. Aunque ahora estemos decepcionados, estoy convencido que si jugamos con la personalidad que lo hemos hecho hoy vamos a pasar».